DRA. ANA MURGUIA
La escuela inteligente
David Perkins
“Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente”
Gedisa. Editorial. SEP, biblioteca para la actualización del maestro.
Como usar lo que sabemos: pregunto, realmente ¿No sabemos lo suficiente? Estoy de acuerdo en que con lo poco que sabemos podemos llegar a mejorar la educación. Lo que pasa es que no aplicamos nuestros conocimientos para que la educación evolucione progresivamente hacia la mejoría en el día con día. Realmente estoy de acuerdo con Perkins en que no adolecemos de conocimientos sino que, no le damos uso a ese conocimiento, lo dejamos guardado, atrofiamos lo que sabemos, no propiciamos su desarrollo y crecimiento, sino que por nuestras actitudes, lo hemos ido perdiendo. Sin embargo, lo que sabemos basta y sobra para mejorar la educación. Ahora que nos hemos tomado el trabajo de averiguar que lo que nos falta en cantidades colosales no es el conocimiento sino el uso de él.
Por supuesto que necesitamos escuelas que pongan en práctica el “educar bien” a lo que este libro Perkins llama “escuelas inteligentes”, que están atentas a todo progreso en el campo de la enseñanza y el aprendizaje. ¿Necesitamos realmente escuelas inteligentes? Según Perkins necesitamos escuelas que tengan tres características para que funcionen adecuadamente como inteligentes:
Debe ser una escuela informada.- tanto escuelas como directivos, docentes y alumnos deben saber sobre pensamientos, aprendizajes, funcionamiento óptimo del sistema escolar y de la cooperación escolar.
Debe ser una escuela dinámica.- necesita poseer un espíritu enérgico, generando energía positiva en la estructura, dirección y trato escolares.
Debe ser una escuela reflexiva.- es un lugar de atención y cuidado (componentes del término reflexión) mediante la sensibilidad a las necesidades del otro, tratándolo con diferencia y respeto. La enseñanza, el aprendizaje y la toma de decisiones giran en torno al pensamiento crítico y reflexivo, que es el centro de todo y es sumamente importante.
Perkins quiso describir en su libro la ciencia contemporánea—entendamos contemporánea la época en que él vivió—de la enseñanza y el aprendizaje, para que los maestros directores y alumnos estuvieran informados para funcionar óptimamente. Se refiere a los factores que generan energía positiva dentro del ámbito escolar y analiza el papel que desempeña la reflexión en el proceso de enseñar y aprender, ya que la reflexión es la clave de todo aprendizaje genuino y útil.
¿Qué esperamos de la educación en nuestro país? ¿La educación, tiene verdaderamente un centro o una médula? En realidad la educación reflexiva no es la columna vertebral de la educación sino la médula de la educación. Podríamos decir que la columna vertebral de la educación es la escuela, las aulas, los maestros, los directivos, las tecnologías, inclusive el alumno. Pero, la reflexión es la médula—el centro—de la educación.
Perkins hace referencia a los programas educacionales que todos llevamos en las escuelas públicas y privadas, esperando de la educación el todo. Sin embargo, se presentan desgastantes para el docente, para los directivos y los alumnos también, puesto que, el tiempo apremia para terminar los programas, cuando hay mucho en que ocuparse para seguir aprendiendo.
Esto, nos dice Perkins, que Lawrence Cremin, menciona en su libro “Manifiesto Educativo 1986”, sobre los múltiples programas de la educación. Los programas educativos desangran como un vampiro a los maestros, a los alumnos y a los directivos por igual. Así que, hay que ir al centro del problema, a la médula y tuétano de la educación que es “la reflexión”. Para lo que propone algunas preferencias: que las escuelas promuevan a) la retención del conocimiento; b) la comprensión del conocimiento y c) el uso activo del conocimiento, y este “uso activo” del conocimiento en forma global con su retención y comprensión se denomina “conocimiento generador” que actúa y enriquece la vida de las personas, ayudándolas a comprender y desenvolverse en el mundo que les rodea.
La primera meta que es la retención del conocimiento, partiendo de dos grandes deficiencias bien estudiadas que son: el conocimiento frágil—el estudiante no recuerda, no comprende o no usa activamente lo que ha aprendido—y el conocimiento pobre—el estudiante no sabe pensar valiéndose de lo que ya sabe. Dichas deficiencias están dadas por una “teoría de la búsqueda trivial” basada en la acumulación de hechos y rutinas, y una “teoría del rendimiento” que pone de manifiesto la inteligencia y no sus esfuerzos, más bien privilegia sus capacidades.
El conocimiento frágil se hace para nosotros en las deficiencias de conocimientos de nuestra historia, damos por hecho aquello que nos dicen y no indagamos a fondo la verdad. La fragilidad que tenemos en este rubro es que en septiembre queremos que los alumnos celebren la revolución y en noviembre la independencia—experiencia personal en un centro escolar—confundiendo el bicentenario con el centenario, creemos que la revolución precedió a la independencia. Llamaremos a estos conocimientos olvidados porque no les hemos dado la connotación que merecen, porque si en realidad tuvimos el conocimiento ahora ha desaparecido, a fuerza de no repetirlo. Esto constituye una gran deficiencia en la educación, si nosotros como maestros tuviéramos bien plantados los conocimientos podríamos influenciar mejor en los estudiantes para que recuerden hechos y habilidades que se les han enseñado previamente y todo sería diferente.
El conocimiento frágil, se vuelve inerte ya que los estudiantes pueden recordar sus conocimientos para contestar los exámenes, pero no para aplicarlos en la solución de los problemas cotidianos. Esto hacemos algunos maestros con la instrucción convencional o cátedra, clases dictadas que producen conocimiento que por una parte no genera energía ni motivación, y por otra parte solamente proporciona información que no permite correlacionar sus conocimientos con su realidad .
En 1999, la UNESCO, en el marco del proyecto “Educación para un futuro sostenible”, encargó a Edgar Morín que plasmara sus ideas sobre las necesidades de la educación para el futuro. El pensador francés elaboró un documento llamado “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”, y como resultado escribe un ensayo sobre los errores mentales, los errores intelectuales, los errores de la razón, las cegueras paradigmáticas, en un contexto global, multidimensional y complejo que nos lleva a reflexionar sobre las deficiencias de la inteligencia general y los problemas esenciales de la falsa racionalidad. Hay otros ensayos apoyando o refutando los pensamientos de Morín y de Perkins, pero no hay investigaciones reales en lugares reales, solamente aparecen como enseñanzas filosóficas y no como algo palpable, que arrojen estadísticas paramétricas que nos concienticen de la situación de las escuelas en nuestros días, ya que toda la bibliografía que tenemos es extranjera .
¿Por qué si tenemos demostraciones empíricas del conocimiento frágil, inerte, olvidado y pobre, se siguen aplicando métodos tradicionales de enseñanza? (libros de texto, explicación, ejercicios, exámenes, etc.), ¿No tomamos nuestras aulas para hacer verdadera investigación y determinar qué pasa con el conocimiento? ¿En qué parte del camino del conocimiento a la práctica nos perdimos? ¿Por qué esta falta de conexión entre lo que se sabe empíricamente, lo que se enseña en las universidades y la realidad de las aulas? Todos repiten lo que han dichos los sociólogos y educadores, filósofos en antaño, pero no hay investigación educativa que realmente nos de resultados, todo se basa en ensayos y críticas de ideologías educativas. Las nuevas generaciones se disponen a tomar el mando del mundo como si el mundo fuese un paraíso sin huellas antiguas, sin problemas tradicionales y complejos. Porque eso es lo que hay que hacer, puesto que han pasado tantos años y estamos volviendo a los años ´40, cuando se proponía “la educación adaptada a la vida” y en estos tiempos los programas y contenidos se inclinan a este tema “educar para la vida”.
Por eso Perkins en su tiempo, apoya la propuesta de un programa que cumpla con la “transmisión de conocimientos” por las generaciones sin fin. El conocimiento debe ser fáctico, basado en hechos, no solo en la teoría o en la imaginación. Tener habilidades intelectuales según aptitudes y conocimientos. Además presupone una técnica de conocimiento, que lleva a la reflexión y al análisis, para aterrizar en las preguntas y respuestas correctas, estando familiarizado con los problemas más duros y arduos y sus soluciones. Propuesta nada descabellada, pero que tiene ciertas dificultades.
La retención y comprensión del conocimiento es un dilema, porque cada uno entiende las cosas diferentes, según su experiencia, su entorno familiar, social, político, cultural, religioso, educativo, económico y moral. Porque, ¿Cómo explicarle a un necesitado que tiene hambre, que podrá comer este día, si no tiene trabajo y si no tiene dinero para el día de mañana? ¿De dónde pues, saldrán los recursos para su alimentación? Cuando la persona no crea una necesidad, nunca obtendrá, si no desea. En las cosas de la enseñanza sucede exactamente lo mismo. Se retiene lo que se quiere, se comprende lo que interesa, y se pone en acción realmente lo que se necesita, porque según ha vivido, así se comporta. Así hay muchos estudiantes que pueden recordar conocimientos en un momento dado, pero son incapaces de poner en práctica dichos conocimientos cuando se requieren.
Hay que formar alumnos para un pensamiento crítico, en el contexto de calificativo para personas, protagonistas, capacidades, juicios, actitudes, conocimientos, observaciones, que solo aparecen en documentos, cuando apuntan hacia las metas de la educación en el desarrollo de juicio crítico. Esto alude al tipo de personas que, posee ciertas habilidades para emitir juicios inteligentes, fundados, contextualizados, pertinentes, creativos y actuar en consecuencia. Realmente a personas que sean capaces de elaborar, por decisión existencial, su propio proyecto de vida. Ciudadanos responsables, críticos, creadores y transformadores de la sociedad, a través del amor, el conocimiento y el trabajo. Sin embargo no se puede incluir a ese tipo de personas que no les interesa ser ciudadanos responsables .
Efectivamente como menciona Perkins, los que egresamos de primaria, secundaria, preparatoria o universidad, tenemos enormes lagunas de conocimientos básicos acerca del mundo en el que vivimos. No ubicamos tiempos, geografías e historias, damos un giro equivocado a nuestros conocimientos de física, biología o matemáticas. Sin embargo son la base de todo conocimiento de aplicación en la vida diaria porque simplemente, no usamos lo que sabemos, ni en el hogar, mucho menos en el trabajo y escuela.
¿Qué es lo que sucede? Que no podemos retener, comprender, reflexionar y usar los conocimientos de la manera que deseamos, más bien lo hacemos como otros quieren que lo hagamos. Pero ¿Qué ocurre en todas las áreas el pensamiento? ¿Será que ocurre lo mismo? Es necesario pues, nos dice Perkins, que necesitamos escuelas en las cuales predomine el pensamiento reflexivo y no solamente la memoria, ya que el aprendizaje es una consecuencia del pensamiento .
En este contexto, podemos decir que aunque tengamos escuelas inteligentes, no se dan los alumnos inteligentes, o maestros inteligentes ni tampoco directivos inteligentes, ya que no giran en torno al pensamiento crítico sino en torno al conocimiento lineal y jerárquico, porque detrás de esto hay todo un sistema de valores entendidos, no para solucionar el problema de educación de la sociedad en que vivimos, sino para resolver sus propios problemas monetarios o económicos. Hasta este momento veo una escuela inteligente en la mente inteligente y el pensamiento reflexivo de la persona que hace tales proposiciones.
El aprendizaje intelectual incluye, ciertamente, la acumulación y la retención de la información. Pero la información se transforma en una carga indigesta cuando no se entiende… y el entendimiento, la comprensión, el discernimiento implica que se ha aprehendido en sus relaciones mutuas las diversas partes de la información adquirida. Este resultado sólo se alcanza cuando la adquisición del conocimiento va acompañada por una constate reflexión de lo que se estudia.
En la década de los 40´s se tuvo como lema de la educación “La educación adaptada a la vida”, que tomó un auge tremendo, y la preocupación de la calidad intelectual se ve como un núcleo ideal basado en la enseñanza que se centra en el pensamiento generador. En este sentido tal parece que fuera que regresa el péndulo al mismo sitio, pero en otro tiempo y en otro contexto y concepto de educación, con el mismo lema, bajo el nombre de “Trabajo auténtico”, ahora mediante la resolución de problemas y la investigación de campo, que no dejan más que amargas experiencias para los educadores.
Aún se siguen preparando personas de carreras cortas, que generan empleos y al tener estable una vida económica, deciden seguir aprendiendo bajo el rubro de pensamiento reflexivo, dinámico y generador, que logren alcanzar las propuestas de Perkins. Sin embargo, para muchas escuelas el conocimiento viene a ser la acumulación de un largo repertorio de hechos y rutinas, en lugar de fomentar el amor por la lectura, se conforman a la mecánica de leer y escribir; y para otras escuelas el éxito del aprendizaje radica en las capacidades del muchacho más que del esfuerzo, sin ponernos a reflexionar que realmente el esfuerzo nos lleva a alcanzar la dorada meta del aprendizaje.
Todo docente sabe que la motivación es importante y el esfuerzo es útil a la hora del aprendizaje. Aunque el esfuerzo, si bien ayuda, no puede compensar la falta de capacidad; por lo tanto no podemos decir que el modelo americano de educación es bueno puesto que da prioridad a la capacidad y no al esfuerzo, pero sí a la motivación. ¿Qué es esto? Una serie de palabras dichas en sentido propositivo, que nos hacen reflexionar en que el alumno no es un ser solamente pensante, sino que tiene capacidades y aptitudes, pero también actitudes que son importantes para el almacenaje de conocimientos. Todo esto es sumamente complejo, por cualquier lado que se vea.
Hay un método que Adler denomina “instrucción didáctica” y que consta de la presentación clara y correcta de la información por parte de los maestros y los textos. Su objetivo se centra en la explicación, se exponen los qué y los por qué de un tema determinado. A este método Gaea Leinhardt , propuso algunos principios de una buena explicación que podrían trasladarse a la acción y son: la identificación de objetivos para los alumnos; supervisar y señalar el avance hacia los objetivos; mostrar numerosos ejemplos sobre los conceptos analizados, clases prácticas en las que se incluyen exposiciones complementarias, se señalan los vínculos entre ellas y se aclaran las condiciones de aplicabilidad y de no aplicabilidad de los conceptos; vincular nos nuevos conceptos con nociones conocidas señalando los elementos familiares, ampliados y nuevos; legitimar un nuevo concepto o procedimiento mediante principios ya conocidos por los alumnos . La mayoría de los autores no plantean una definición de explicación, si bien algunos describen, en parte, el proceso: se parte del “piso” en el que está el que recibe la explicación, se transmiten primero, los conocimientos básicos y luego se aumenta la complejidad, se propone una descripción y se desarrollan temas, hechos... con paciencia, utilizando palabras sencillas, ajustadas a la persona a la que se explica, dando ejemplos para facilitar el entendimiento de lo explicado.
También Adler menciona otro método de enseñanza que denomina “entrenamiento” o “instrucción didáctica” que en términos generales es dar un toque de misterio a un relato escrito. Además la enseñanza socrática la incluye como entrenamiento que tiene un aspecto regulativo y consiste en moldear y guiar las actividades de los estudiantes. La teoría uno y más allá, implica desarrollar la capacidad de comprensión mediante la práctica reflexiva, el ejercicio de la inteligencia y de la memoria. Por lo que debemos inculcar a los alumnos que reflexionen sobre lo que han aprendido, iniciando un debate con dos posturas diferentes, porque así se comprenderá mejor el texto, pero es superior la valoración de las inteligencias múltiples.
Desarrollar la capacidad de comprensión mediante la práctica reflexiva no es tarea fácil. En efecto implica que el alumno tiene el deber de reflexionar en lo aprendido, teniendo una postura y defendiéndola hasta que se convenza de sus errores. Pero en la mayoría de los estudiantes de bachiller y profesional es evidente la falta de práctica reflexiva. Las actividades de la compresión son: la explicación, la ejemplificación, la aplicación, la justificación, la comparación y el contraste, la contextualización y la generalización.
La comprensión se hace mediante imágenes mentales que vienen a ser realmente una gimnasia intelectual que muestra cómo funciona uno de los recursos más importantes de la mente, la imaginación. Hay niveles de comprensión que nos dicen las relaciones entre lo aprendido y lo ejecutado, el primer nivel es la comprensión de contenido, que es el conocimiento y práctica referentes a los procedimientos de rutina; repetición, paráfrasis, semejante a una película mental. El segundo nivel corresponde a la resolución de problemas, conocimiento y práctica referentes a los problemas típicos de la asignatura en el sentido clásico, aquí las imágenes mentales corresponden a actitudes y estrategias de resolución haciendo de él varias partes. El tercer nivel o epistémico, se refiere a la justificación y la explicación de la asignatura, las imágenes mentales aquí se expresan como evidencias o como pruebas verdaderamente confiables y en cuarto nivel encontramos a la investigación que se refiere al modo como se discuten los resultados y se construyen los nuevos conocimientos en una materia, y sus actividades se refieren a formar hipótesis, cuestionar supuestos, y sus imágenes mentales son aquellas que incluyen un espíritu de aventura y advierte las diferencias para extrapolar sus resultados.
Hay varios pasos a seguir para la comprensión de las explicaciones: primero fomentar la inquietud en los alumnos sobre el tema y contestarse preguntas de qué, por qué, cuál, en dónde, para qué, como qué, y dar ejemplos de cada cosa; luego preparar a los estudiantes para que hagan una secuencia de acontecimientos para generar la comprensión; y por último suministrar información adicional, de trasfondo y de verdadera importancia que le sean útiles a los muchachos para comprender y aplicar sus conocimientos en la vida cotidiana.
Actualmente, con los nuevos métodos didácticos, se ha mejorado mucho el aprendizaje del alumno, pues que tenemos actividades y modelos a seguir para manejar los objetivos y las metas de algunas materias en específico. Por ejemplo para las ciencias tenemos el Aprendizaje Basado en Problemas, el aprendizaje por medio del Método de casos, el Aprendizaje Colaborativo y también el Aprendizaje por medio de Proyectos. Tienen la ventaja de evaluar las actividades por estadísticas paramétricas que son indispensables para tener fidelidad en los reportes.
Los estudiantes de hoy, unos más que otros, tienen alta capacidad resolver problemas cognoscitivos y otros menos; algunos son más hábiles resolviendo problemas psicomotores y otros no; e incluso unos pueden resolver problemas actitudinales pero otros tienen dificultades al respecto. Cada persona durante su vivencia ha desarrollado una forma de pensar, un modelo de representar las cosas, una manera de ver al mundo. Cada ser humano después de los doce años aproximadamente, según mi planteamiento, tiene un esquema mental y es posible que de acuerdo a su esquema mental puede resolver más rápido un problema.
Los esquemas mentales pueden identificarse mediante tres sencillas maneras: imaginado los números naturales, los meses del año y los días de la semana. Todas las personas adultas, tienen un esquema mental definido, podría ser semejante a la huella digital y ésta sería imposible de ser sustituido. Durante la vida, el hombre se interrelaciona con personas autoritarias, sumisas; líderes, independientes, dependientes, etc.; con su medio ambiente: praderas, montañas, casa, edificios, rascacielos, calles, carreteras, fortalezas, etc. .
Las perspectivas son poner en práctica lo que sabemos: ¿Tenemos más conocimientos que antes? Es probable, pero ¿Hacer un cambio? ¿Cómo, si tenemos tantas limitantes? Después de ver los párrafos anteriores puedo llego a la conclusión de que tener una escuela inteligente, no solo depende de nosotros como docentes, sino de que aprendamos a utilizar el pensamiento reflexivo y ayudar a que nuestros alumnos desarrollen este tipo de pensamiento, los directivos han tenido ya ese tipo de pensamiento puesto que tenemos este documento en las manos (que está editado en el año 2000), pero las limitantes son los factores políticos, sociales, económicos y culturales de la nación.
El precio que se paga por la búsqueda trivial del conocimiento es la decadencia de la prosperidad, el estancamiento social, político, económico y cultural. Realmente no podemos solucionar los problemas hasta que no se encuentra la interrogante correcta y el planteamiento del problema real. Si para nuestros estudiantes la educación consiste en acumular conocimientos bastante específicos y habilidades de rutina para recurrir a ellos cuando hacen falta, estamos en el fracaso rotundo, pero enseñar en las aulas, dar prioridad a las capacidades y no a las competencias, no tiene sentido, así que una combinación de ambos es lo equilibrado. Enseñar que la combinación de esfuerzos y capacidades aunados a la suma de aptitudes y actitudes, mediante el pensamiento reflexivo, nos lleva a concluir que es la clave del éxito en la educación. No ignoremos pues, los hechos y principios de la educación que nos llevan a la meta tan anhelada. La falta de conocimiento, de pensamiento crítico y de prosperidad dominan categóricamente gran parte de nuestra práctica pedagógica actual. Pero cuando nos abocamos a la tarea de aplicar las metas a una escuela informada, dinámica y reflexiva; es decir escuelas inteligentes, hay resultados, aunque nos hace falta información de investigaciones bien elaboradas con estadísticas paramétricas que nos hagan pensar en que proporciones estamos en relación a los demás países. Estadísticas nuestras—mexicanas.
Es verdad que uno aprende cuando tiene una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo, sobre todo cuando la información es clara, la práctica es reflexiva, que tenga retroalimentación como consejos claros y precisos para mejorar el rendimiento y tener una fuerte motivación intrínseca y extrínseca para poder ver las recompensas y obtener logros considerables en la enseñanza. Así que la explicación directa es uno de los pilares fundamentales de la enseñanza y para dar una buena explicación debemos orientar a los alumnos a leer desde el título de lo que están estudiando, los subtítulos, luego preguntarse ¿Qué cosas comprender respecto al tema? De allí se derivarán muchas preguntas que son de interés personal y ayuda para la interpretación de la lectura, según los contextos vivenciales que se tengan.
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sábado, 28 de agosto de 2010
Educación
lunes, 5 de julio de 2010
¿QUIÉN PODRÁ ENTENDER SUS PROPIOS ERRORES?
DRA. ANA MURGUIA
“EL PECADO HABITA EN NOSOTROS”
Quisiera empezar en esta mañana platicándoles una historia por lo demás apasionante, pero con mucho, más que apasionante, hay muchas cosas en esta historia que no sabían, se los aseguro. En la preparatoria, me acuerdo que leí el libro y me apasionó, luego no pude parar de escudriñar cada detalle de esta historia. Aquí está:
JOB 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
JOB 1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
Nos dice claramente que Job oraba por sus hijos, y ofrecía sacrificio por sus hijos por si hubiesen pecado, y no pecados visibles, sino pecados ocultos, pecados que no se ven y que estaban en el corazón de sus hijos, todos los días lo hacía
Después que hubo perdido todo, Job cayó en cama con una gran enfermedad, le daba comezón desde la cabeza hasta los pies, y su piel se ennegreció, y se le caía, ¡Qué tremendo! Cuando Job pierde todo, porque era millonario, y sus hijos mueren en un solo día todo, ¡Qué calamidad! ¡Qué tragedia! El se lamenta y dice:
JOB 3:25 Porque el temor que me espantaba me ha venido,
Y me ha acontecido lo que yo temía.
3:26 No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado;
No obstante, me vino turbación.
Claro que nos dice que Job no estaba preparado para la miseria, había tenido tanta abundancia que aún su mujer le reprocha su integridad ante Dios, así que vienen tres amigos y le justifican porque sabían que era hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
JOB 2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
2:11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.
2:12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
2:13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.
Estos tres amigos se conduelen de Job y sin hablar por siete días y siete noches ven su sufrimiento pero no hacen nada, porque no podían ver a su amigo sufrir y empiezan las justificaciones:
JOB 4:1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:
4:2 Si probáremos a hablarte, te será molesto;
Pero ¿quién podrá detener las palabras?
4:3 He aquí, tú enseñabas a muchos,
Y fortalecías las manos débiles;
4:4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras,
Y esforzabas las rodillas que decaían.
4:5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas;
Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.
4:6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza?
¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?
4:7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido?
Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?
Responde Job y dice:
JOB 6:11 ¿Cuál es mi fuerza para esperar aún?
¿Y cuál mi fin para que tenga aún paciencia?
6:12 ¿Es mi fuerza la de las piedras, O es mi carne de bronce?
JOB 7:3 Así he recibido meses de calamidad,
Y noches de trabajo me dieron por cuenta.
7:4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré?
Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba.
7:5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo;
Mi piel hendida y abominable.
Le dicen sus amigos: cálmate Job, mejor pide perdón a Dios, tal vez tenga misericordia de ti, pues si tus hijos pecaron ya los echó de este lugar, pero si tal vez tu te arrepientes y fueres limpio y recto entonces tal vez… veamos como lo dice:
JOB 8:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
8:2 ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, Y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?
8:3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho, O pervertirá el Todopoderoso la justicia?
8:4 Si tus hijos pecaron contra él,
El los echó en el lugar de su pecado.
8:5 Si tú de mañana buscares a Dios,
Y rogares al Todopoderoso;
8:6 Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará por ti,
Y hará próspera la morada de tu justicia.
Y Job contestó, pero ¿Cómo le hago?
JOB 9:1 Respondió Job, y dijo:
9:2 Ciertamente yo sé que es así;
¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?
Y así siguen los argumentos por más de 20 capítulos de este libro, y ningún argumento de sus amigos es válido para Job, pues sabía que tenía a Dios de testigo que el era, perfecto, justo temeroso de Dios y apartado del mal
JOB 27:1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
27:2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
27:3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
Y haya hálito de Dios en mis narices,
27:4 Mis labios no hablarán iniquidad,
Ni mi lengua pronunciará engaño.
27:5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
27:6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
No me reprochará mi corazón en todos mis días.
Por los siguientes cuatro capítulos de este libro Job argumenta su inocencia. Ya no quisiera decir mucho, sino que quisiera decir
¿Cuántas de nostras nos justificamos nosotras mismas ante cualquier situación difícil? Todas seguramente, diciendo yo soy buena, ¿Por qué a mí? Y reflexionemos, ¿Nos atreveríamos a decir como Job, péseme Dios en Su balanza de Justicia? les aseguro que nos encontraría culpables de pecado, ¿Seremos capaces de decirle que trabajaremos por otros para que coman? Sinceramente no lo creo, analícese cada una de ustedes esto:
JOB 31:6 Péseme Dios en balanzas de justicia,
Y conocerá mi integridad.
31:7 Si mis pasos se apartaron del camino,
Si mi corazón se fue tras mis ojos,
Y si algo se pegó a mis manos,
31:8 Siembre yo, y otro coma,
Y sea arrancada mi siembra.
Cuando terminó de auto-justificarse Job, y entonces sus amigos:
JOB 32:1 Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos.
Ya no había nada que argumentar, todos los argumentos de acusación de sus amigos y justificación de sus amigos no valían ante la integridad de Job.
Sólo quedaba el más joven de sus amigos que no había proferido juicios y este dijo: arrepiéntete, quizá tenga Dios misericordia de ti, por tu soberbia y tu falta de sabiduría, por eso quiero que Dios te pruebe, te de más sufrimiento porque no conforme con tu soberbia eres rebelde
JOB 34:31 De seguro conviene que se diga a Dios:
He llevado ya castigo, no ofenderé ya más;
34:32 Enséñame tú lo que yo no veo;
Si hice mal, no lo haré más.
34:33 ¿Ha de ser eso según tu parecer?
El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo;
Di, si no, lo que tú sabes.
34:34 Los hombres inteligentes dirán conmigo,
Y el hombre sabio que me oiga:
34:35 Que Job no habla con sabiduría,
Y que sus palabras no son con entendimiento.
34:36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente,
A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos.
34:37 Porque a su pecado añadió rebeldía;
Bate palmas contra nosotros,
Y contra Dios multiplica sus palabras.
JOB 35:1 Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo:
35:2 ¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho: Más justo soy yo que Dios?
35:3 Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?
¿O qué provecho tendré de no haber pecado?
35:4 Yo te responderé razones,
Y a tus compañeros contigo.
35:5 Mira a los cielos, y ve,
Y considera que las nubes son más altas que tú.
35:6 Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?
Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?
35:7 Si fueres justo, ¿qué le darás a él?
¿O qué recibirá de tu mano?
Oyó Job todos los reproches de su soberbia
JOB 37:14 Escucha esto, Job;
Detente, y considera las maravillas de Dios.
37:15 ¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto, Y hace resplandecer la luz de su nube?
37:16 ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
37:17 ¿Por qué están calientes tus vestidos Cuando él sosiega la tierra con el viento del sur?
37:18 ¿Extendiste tú con él los cielos, Firmes como un espejo fundido?
37:19 Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas.
37:20 ¿Será preciso contarle cuando yo hablare?
Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
37:21 Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos,
Luego que pasa el viento y los limpia,
37:22 Viniendo de la parte del norte la dorada claridad.
En Dios hay una majestad terrible.
37:23 El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder;
Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá.
37:24 Lo temerán por tanto los hombres;
El no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.
Ya no tenía Job argumentos para defenderse y…
JOB 38:1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
38:2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría?
En otras palabras le dijo Dios: Dime Job ¿Quién de tus amigos tiene la razón? Pues yo te voy a decir que ninguno tiene la razón, unos justifican a otros, y todos se justifican entre sí, pero no debe ser así. Yo te haré preguntas y tu me responderás, y si bien respondes pasarás la prueba
Pero Job después de una cuantas preguntas le dijo: Señor, reconozco que soy pecador, ¿Qué puedo responderte? Mejor callaré habla Tú, leámoslo…
JOB 40:1 Además respondió Jehová a Job, y dijo:
40:2 ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
El que disputa con Dios, responda a esto.
40:3 Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
40:4 He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?
Mi mano pongo sobre mi boca.
40:5 Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar.
40:6 Respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:
40:7 Cíñete ahora como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me responderás.
40:8 ¿Invalidarás tú también mi juicio?
¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?
40:9 ¿Tienes tú un brazo como el de Dios?
¿Y truenas con voz como la suya?
Por último Job le dice a Dios: yo se que todo lo puedes y que ni mis pensamientos puedo ocultar de Tí. Solo había oído de Ti, pero ahora te he visto bien claro, entonces me arrepiento, ¿Qué quiere decir con—me arrepiento—? Decirle a Dios, yo estaba equivocado, Tú eres el único que justifica al hombre, Tú eres el único que puedes culpar a otros, y no volveré a fallarte. “No lo vuelvo a hacer”. No enseñaré más, Tú serás el que me enseñe, estaré a tus plantas, estaré siempre humillado delante de Tí
JOB 42:1 Respondió Job a Jehová, y dijo:
42:2 Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
42:3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
42:4 Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.
42:5 De oídas te había oído;
Mas ahora mis ojos te ven.
42:6 Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza.
¿Cuántas de nosotras nos hemos auto-justificado cuando nos sucede alguna calamidad?
La Palabra de Dios nos dice:
No hay justo ni aun uno,
Romanos 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
3:11 No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios.
3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Ciertamente si no hay ningún justo y nadie que haga lo bueno, ¿Por qué nos sentimos tan justas y buenas entonces? Dios no quiere que nos sintamos justas ni buenas, sino que busquemos ser justificadas primero por Él y luego reconciliadas con Dios y ¿Qué es esto? Me preguntarán y espero no enredar la madeja:
Lo explicaré de manera sencilla, bueno, para mí es sencillo, si alguien tiene alguna pregunta hágala, interrumpa, pero considérese a sí misma, no a otros.
Bien, en…
Romanos 5 nos dice: leamos todas juntas
5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
5:6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
5:7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
5:10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su
Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
5:11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro
Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
5:13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.
5:14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
5:15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.
5:16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.
5:17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
5:18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
5:19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
5:20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
5:21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.
Este pasaje claramente nos dice que:
Primero: Dios muestra su amor al pecador—y todos somos pecadores—nadie queda excluido. ¿Cómo muestra su amor por el pecador? Bien lo muestra en que Dios envió a su Hijo Jesucristo para que muriera en la Cruz, por nuestro pecado, para salvación de nuestra alma. Murió la muerte más cruel, la de los criminales de su época, pero lo maravilloso es que fue por “todos” sin faltar ninguno, nadie, nadie; pero nadie, queda excluido. Juan 3:16 nos dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Segundo: Dios a través de Jesucristo nos justificó, es decir que nos hizo justos, no creamos que somos justos porque nosotros nos auto-justificamos, no, no, no, no seamos como Job, solamente Jesucristo nos puede justificar, y ya justificados
Tercero: Podemos ser reconciliados con Dios. ¿Qué es esto? Dirán pero yo no estoy, ni he estado peleada con Dios en toda mi vida, no es eso, sino que somos de naturaleza pecaminosa, o le sucede como a Job, no cree que le hemos faltado a Dios ni a nuestro prójimo ni aún a nosotras mismas, porque no hemos entendido lo siguiente:
a) El pecado: el pecado entró en el mundo por un hombre, Adán. Sí, por el pecado de Adán, rompimos relaciones celestiales con Dios, y nuestra naturaleza cambió;
b) El castigo para hombre es la muerte eterna: la naturaleza del hombre es divina primeramente, pues Dios nos hizo a su imagen y semejanza, luego carnal, pues habiendo comido del fruto prohibido del árbol del bien y del mal, murieron,
Génesis 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 2:17 “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
Génesis 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
¿Qué es esto? Dios les dijo que morirían si comían de ese árbol, y así lo hicieron, no vamos a ver aquí los motivos ni nada, sino que pecaron, “Desobedecieron a Dios”, y eso es el primer pecado, luego como habiendo comido del árbol prohibido sus genes cambiaron, y como la mujer pone medio número de cromosomas y el hombre la otra mitad, el hijo que tuvieron también era de naturaleza pecaminosa y divina, pero un hijo heredó (Abel) más genes de la naturaleza divina y (Caín) más genes de la naturaleza carnal, mortal, maligna, diabólica, pues mató a su hermano, la naturaleza pecaminosa corroe de envidia al ser humano. Hasta allí, creo que no hay cuestionamientos o ¿Sí?, así sucesivamente hemos sido heredados y seguimos heredando esa naturaleza pecaminosa, ¿Nosotras cual naturaleza heredamos? Nosotros queremos y nos queremos convencer de que es la de mayores genes buenos, pero no nos mintamos a nosotras, mismas porque eso también es pecado
c) El Don Divino de Dios para volver a restablecer relaciones con Él: así que para que el hombre volviera a tener relaciones cordiales espirituales con Dios, el mandó a su Hijo Unigénito Jesucristo que es Dios, porque Él mismo se humanó, para poder decirnos, “si se puede”, no es algo imposible—llevar una vida santificada delante de Dios si se puede—, a esto se llama justificación y con esta justificación está la reconciliación o sea reanudar nuestras relaciones perdidas con Dios volver a la naturaleza divina que perdimos y seguir una vida hacia la santificación para llegar a la vida eterna, podemos hacer un ejemplo burdo de esto: Ej. Es como si una de ustedes estuviera en un hospital en la sala de urgencias, está a punto de morir y necesita una transfusión. Yo les estoy diciendo, tengo la solución, encontré una persona que podría donar toda la sangre que haga falta. Acto seguido, dice: sí, que venga, quiero vivir. Luego pregunta ¿De quién es la sangre que me quieren poner? Le dice alguien “de Cristo y con esa sangre vas a poder obtener la naturaleza divina que has perdido” y empieza a quitarse la aguja por donde pasarán la sangre y empieza a correr por toda la sala de urgencias, en forma de risa… imagínese corriendo y diciendo “No, no, no, no quiero que me pongan la sangre de ese hombre”, prefiero morir. OK, está en usted morir o vivir, si ha entendido este mensaje, prepare su corazón para la Salvación eterna.
d) La Salvación es vida eterna: cuando nos hemos reconciliado con Dios y podemos comprender, no que hemos pecado—aunque dice: aún éramos débiles –sino que el pecado lo traemos desde el nacimiento, entonces ya no tenemos excusa para seguir pecando más. ¿Qué es esto? Simple y sencillamente, que si aceptamos el sacrificio que hizo Cristo por nosotros en la Cruz del Calvario, entonces eso nos guía al arrepentimiento ¿Qué es arrepentirse? Como Job, reconocer que estaba equivocado, que no era justo porque el dijera que lo es, sino porque Dios le tuvo que decir reconoce que no puedes contestar las preguntas, porque Yo soy más viejo que tú, Soy más poderoso que tú, Soy fuerte que tú, Soy amor, por eso vengo en este torbellino a decirte, no te justifiques más, “El único que justifica Soy Yo”. Por el único que puedes ser librado de la muerte eterna, Soy Yo. El único que puede darte el gozo de la salvación, Soy Yo. El único que puede darte la paz, Soy Yo. Porque te amo. El único que puede salvarte del pecado y de la muerte eterna Soy Yo y no hay otro Camino. Sólo Cristo.
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.
El rey David en el Salmo 32 nos dice: “32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
32:2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
32:3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
32:6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; etc.
Aquí nos habla claramente de la justicia sin obras, no necesitamos obras, las obras vienen por la fe, y no por nuestras propias fuerzas. Pero clamemos a Dios mientras podamos hallarlo, antes que sea demasiado tarde, hoy, hoy, hoy es el día
Hay que confesar a Dios nuestro pecado de ignorancia, de arrogancia, de orgullo, de soberbia, de incredulidad, pecados voluntarios que nos están condenando, ¿Cuál? Dirán con mucha razón, yo no tengo pecado, como decía Job; pero cuando Cristo venga en su Segunda Venida, Dios no le reconocerá y no hay más que dos caminos, el infierno y el cielo, ¿A dónde iremos? Y pregunto ¿Si en esta hora nos preguntaran, a dónde irá cuando muera? ¿Qué contestaría? Seguramente quiere ir al cielo, todos queremos ir, pero no fue esa la pregunta fue ¿A dónde iría si en este momento falleciera? ¿Al cielo o al infierno? Solamente hay dos lugares, el cielo y el infierno. Aunque hayamos hecho muchas buenas obras, y hayamos sido buenas con todas las personas, les hayamos dado de comer a muchos, hayamos hecho muchas limosnas, aunque paguemos nuestras indulgencias a la Iglesia, aunque oremos por nuestros hijos, aunque intercedamos por los pobres y desvalidos, aunque nos veamos a nosotras mismos justas como Job (Job 32:1), no tenemos excusa, ni justificación, si no es por Jesucristo, el Hijo del Dios que vive para siempre. ¿Por qué nos seguimos auto-justificando? ¿No somos de esas personas idólatras, que tenemos imágenes en nuestra casa con una veladora? ¿No somos de esas personas que damos un beso aquí y cuando volteamos murmuramos de las demás? ¿No somos de esas personas que tienen vicios ocultos, fumar, tomar, drogadicción, masturbaciones mentales, pensamientos destructivos para nuestro prójimo, relaciones sexuales ilícitas? ¿No somos de esas personas que tenemos una máscara cuando estamos en sociedad y sonreímos falsamente? ¿No somos de esas personas que estafamos a hurtadillas a otros? ¿No somos de esas personas que abusan de los pobres? Si ninguna se siente culpable de nada, Dios tenga misericordia pues dice La Escritura 1ª Juan 1:8-10: si decimos que no tenemos pecado nos engañamos a nosotros mismos, pero si confesamos nuestro pecado, Dios es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad
Santiago 4:17: si sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos, nos cuenta como pecado
Y ¿Cuál es la paga por el pecado?
Romanos 6:23: la paga del pecado es muerte eterna, pero el Don de Dios es vida eterna para todos aquellos que creen,
Porque el que no cree ya es condenado
Romanos 6:22: ya librados del pecado se espera que seamos siervos de Dios y el fruto que tengamos será para santificación y así obtendremos la vida eterna
¡Qué sencillo!
Quisiera hacer una invitación:
¿Hay alguien en esta hora que quiera entregar su vida a Cristo, y decirle me arrepiento de mi ignorancia, de arrogancia, de soberbia, de orgullo, de mentira, de hipocresía, de la vanidad de mi mente, de mi idolatría (dinero, vírgenes, santos, droga, alcohol, etc.) mi pecado porque no he obedecido en todo por ignorancia la Palabra de Dios, de que no sabía que era culpable porque heredé el pecado, y soy pecadora, simplemente por eso? ¿Tal vez no se siente pecadora? Ese convencimiento no lo doy yo sino El Espíritu Santo que debe hablar a sus conciencias.
No crea que la salvación es por obras, como le han ofrecido en la iglesia. No, la Salvación que Dios ofrece es gratuita, no se requiere pago alguno, pero tengamos cuidado del pecado—desobediencia—sí, si después, de haber oído que existe el pecado ya no hay excusa, podemos decir que el pecado es todo lo que su conciencia le dicta que está mal. Podemos decir, yo puedo decir que sí acepto a Jesucristo como mi Salvador personal, pero; después yo puedo hacer lo que yo quiera. No, no es posible así, eso es hipocresía, la hipocresía es pecado, y el pecado es muerte eterna ¿Quiere morir eternamente? Claro que no, no es posible seguir en el mundo de maldad en el que hemos vivido hasta ahora, es necesario, nacer de nuevo en espíritu, no en carne, y nacer en espíritu es empezar a reconocer a Dios como nuestro Padre Celestial, es reconocer a Jesús como Salvador, como hermano mayor ya que en El tenemos muchas promesas, es reconocer que la Biblia es inspirada por Dios y es una guía de fe y práctica, quiere decir que como aun no podemos comunicarnos abiertamente con El Padre, tenemos que hacer un puente con Jesucristo, que es el camino que debemos andar, y ¿Quién nos dirá si es el camino correcto? Su Espíritu Santo que nos guiará por medio de La Escritura al arrepentimiento, no al remordimiento de pecado, no, sino al arrepentimiento—no lo volveré a hacer más—el remordimiento siempre nos lleva a la autocompasión, a la auto-justificación, a la autosuficiencia, a la auto-condolencia, y también a la auto-condenación, porque no nos hemos arrepentido. Cuando uno se arrepiente es llevado a la humillación, a la súplica vehemente del perdón de Dios y del prójimo, no vuelve a hacer más pecado. ¿Cuáles son sus pecados? Visibles e invisibles, los que la gente ve, y los que la gente no ve, involuntarios y voluntarios, los que hacemos porque otros nos hacen que caigamos, y los que hacemos con pleno conocimiento de causa, como es el de haber conocido la verdad de Dios y no querer aceptarle como Salvador. Yo se que si leyeran más sus Biblias, encontrarían infinidad de cosas que son pecados, esos pecadillos que les llamamos pequeños “Las pequeñas zorras de los trigales”, pero que minan completamente nuestra existencia.
Oremos en silencio—mientras leemos— Salmo 51
Oración final
PASAJES DE APOYO:
Santiago 1:15: la concupiscencia engendra maldad, la maldad da a luz pecado, y el pecado consumado es muerte
1ª Juan 3:8-9: el que peca es del diablo, que peca desde el principio, por eso vino Cristo, los nacidos de Dios tienen una nueva naturaleza
¿Qué es pecar? Ofender/ prevaricar/ quebrantar la ley de Dios
Otras definiciones son: hacer maldad, transgredir la ley
¿Qué es pecado? es culpa, iniquidad, maldad, lo que es malo, una ofensa, prevaricación o transgresión. ¿Te sientes culpable? Entonces eres pecadora
Salmo 19:12 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Yo no lo puedo hacer
¡Líbrame, Señor de aquellos errores que no puedo ver! ¡Ten misericordia de mí oh Dios conforme a tus piedades, y borra mi maldad, límpiame de mi pecado!
Mi oración es que todos lleguen al conocimiento de la Gloria de Dios, y no quiero ser responsable de la sangre de ellos.
Gracia, Paz y Bendiciones en Cristo Jesús
Dra. Ana Murguía
“EL PECADO HABITA EN NOSOTROS”
Quisiera empezar en esta mañana platicándoles una historia por lo demás apasionante, pero con mucho, más que apasionante, hay muchas cosas en esta historia que no sabían, se los aseguro. En la preparatoria, me acuerdo que leí el libro y me apasionó, luego no pude parar de escudriñar cada detalle de esta historia. Aquí está:
JOB 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
JOB 1:4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.
1:5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
Nos dice claramente que Job oraba por sus hijos, y ofrecía sacrificio por sus hijos por si hubiesen pecado, y no pecados visibles, sino pecados ocultos, pecados que no se ven y que estaban en el corazón de sus hijos, todos los días lo hacía
Después que hubo perdido todo, Job cayó en cama con una gran enfermedad, le daba comezón desde la cabeza hasta los pies, y su piel se ennegreció, y se le caía, ¡Qué tremendo! Cuando Job pierde todo, porque era millonario, y sus hijos mueren en un solo día todo, ¡Qué calamidad! ¡Qué tragedia! El se lamenta y dice:
JOB 3:25 Porque el temor que me espantaba me ha venido,
Y me ha acontecido lo que yo temía.
3:26 No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado;
No obstante, me vino turbación.
Claro que nos dice que Job no estaba preparado para la miseria, había tenido tanta abundancia que aún su mujer le reprocha su integridad ante Dios, así que vienen tres amigos y le justifican porque sabían que era hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
JOB 2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
2:11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.
2:12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
2:13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.
Estos tres amigos se conduelen de Job y sin hablar por siete días y siete noches ven su sufrimiento pero no hacen nada, porque no podían ver a su amigo sufrir y empiezan las justificaciones:
JOB 4:1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:
4:2 Si probáremos a hablarte, te será molesto;
Pero ¿quién podrá detener las palabras?
4:3 He aquí, tú enseñabas a muchos,
Y fortalecías las manos débiles;
4:4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras,
Y esforzabas las rodillas que decaían.
4:5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas;
Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.
4:6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza?
¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?
4:7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido?
Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?
Responde Job y dice:
JOB 6:11 ¿Cuál es mi fuerza para esperar aún?
¿Y cuál mi fin para que tenga aún paciencia?
6:12 ¿Es mi fuerza la de las piedras, O es mi carne de bronce?
JOB 7:3 Así he recibido meses de calamidad,
Y noches de trabajo me dieron por cuenta.
7:4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré?
Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba.
7:5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo;
Mi piel hendida y abominable.
Le dicen sus amigos: cálmate Job, mejor pide perdón a Dios, tal vez tenga misericordia de ti, pues si tus hijos pecaron ya los echó de este lugar, pero si tal vez tu te arrepientes y fueres limpio y recto entonces tal vez… veamos como lo dice:
JOB 8:1 Respondió Bildad suhita, y dijo:
8:2 ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, Y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?
8:3 ¿Acaso torcerá Dios el derecho, O pervertirá el Todopoderoso la justicia?
8:4 Si tus hijos pecaron contra él,
El los echó en el lugar de su pecado.
8:5 Si tú de mañana buscares a Dios,
Y rogares al Todopoderoso;
8:6 Si fueres limpio y recto,
Ciertamente luego se despertará por ti,
Y hará próspera la morada de tu justicia.
Y Job contestó, pero ¿Cómo le hago?
JOB 9:1 Respondió Job, y dijo:
9:2 Ciertamente yo sé que es así;
¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?
Y así siguen los argumentos por más de 20 capítulos de este libro, y ningún argumento de sus amigos es válido para Job, pues sabía que tenía a Dios de testigo que el era, perfecto, justo temeroso de Dios y apartado del mal
JOB 27:1 Reasumió Job su discurso, y dijo:
27:2 Vive Dios, que ha quitado mi derecho,
Y el Omnipotente, que amargó el alma mía,
27:3 Que todo el tiempo que mi alma esté en mí,
Y haya hálito de Dios en mis narices,
27:4 Mis labios no hablarán iniquidad,
Ni mi lengua pronunciará engaño.
27:5 Nunca tal acontezca que yo os justifique;
Hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad.
27:6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé;
No me reprochará mi corazón en todos mis días.
Por los siguientes cuatro capítulos de este libro Job argumenta su inocencia. Ya no quisiera decir mucho, sino que quisiera decir
¿Cuántas de nostras nos justificamos nosotras mismas ante cualquier situación difícil? Todas seguramente, diciendo yo soy buena, ¿Por qué a mí? Y reflexionemos, ¿Nos atreveríamos a decir como Job, péseme Dios en Su balanza de Justicia? les aseguro que nos encontraría culpables de pecado, ¿Seremos capaces de decirle que trabajaremos por otros para que coman? Sinceramente no lo creo, analícese cada una de ustedes esto:
JOB 31:6 Péseme Dios en balanzas de justicia,
Y conocerá mi integridad.
31:7 Si mis pasos se apartaron del camino,
Si mi corazón se fue tras mis ojos,
Y si algo se pegó a mis manos,
31:8 Siembre yo, y otro coma,
Y sea arrancada mi siembra.
Cuando terminó de auto-justificarse Job, y entonces sus amigos:
JOB 32:1 Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos.
Ya no había nada que argumentar, todos los argumentos de acusación de sus amigos y justificación de sus amigos no valían ante la integridad de Job.
Sólo quedaba el más joven de sus amigos que no había proferido juicios y este dijo: arrepiéntete, quizá tenga Dios misericordia de ti, por tu soberbia y tu falta de sabiduría, por eso quiero que Dios te pruebe, te de más sufrimiento porque no conforme con tu soberbia eres rebelde
JOB 34:31 De seguro conviene que se diga a Dios:
He llevado ya castigo, no ofenderé ya más;
34:32 Enséñame tú lo que yo no veo;
Si hice mal, no lo haré más.
34:33 ¿Ha de ser eso según tu parecer?
El te retribuirá, ora rehúses, ora aceptes, y no yo;
Di, si no, lo que tú sabes.
34:34 Los hombres inteligentes dirán conmigo,
Y el hombre sabio que me oiga:
34:35 Que Job no habla con sabiduría,
Y que sus palabras no son con entendimiento.
34:36 Deseo yo que Job sea probado ampliamente,
A causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos.
34:37 Porque a su pecado añadió rebeldía;
Bate palmas contra nosotros,
Y contra Dios multiplica sus palabras.
JOB 35:1 Prosiguió Eliú en su razonamiento, y dijo:
35:2 ¿Piensas que es cosa recta lo que has dicho: Más justo soy yo que Dios?
35:3 Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacaré de ello?
¿O qué provecho tendré de no haber pecado?
35:4 Yo te responderé razones,
Y a tus compañeros contigo.
35:5 Mira a los cielos, y ve,
Y considera que las nubes son más altas que tú.
35:6 Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él?
Y si tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?
35:7 Si fueres justo, ¿qué le darás a él?
¿O qué recibirá de tu mano?
Oyó Job todos los reproches de su soberbia
JOB 37:14 Escucha esto, Job;
Detente, y considera las maravillas de Dios.
37:15 ¿Sabes tú cómo Dios las pone en concierto, Y hace resplandecer la luz de su nube?
37:16 ¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, Las maravillas del Perfecto en sabiduría?
37:17 ¿Por qué están calientes tus vestidos Cuando él sosiega la tierra con el viento del sur?
37:18 ¿Extendiste tú con él los cielos, Firmes como un espejo fundido?
37:19 Muéstranos qué le hemos de decir;
Porque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas.
37:20 ¿Será preciso contarle cuando yo hablare?
Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
37:21 Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos,
Luego que pasa el viento y los limpia,
37:22 Viniendo de la parte del norte la dorada claridad.
En Dios hay una majestad terrible.
37:23 El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en poder;
Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá.
37:24 Lo temerán por tanto los hombres;
El no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio.
Ya no tenía Job argumentos para defenderse y…
JOB 38:1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:
38:2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría?
En otras palabras le dijo Dios: Dime Job ¿Quién de tus amigos tiene la razón? Pues yo te voy a decir que ninguno tiene la razón, unos justifican a otros, y todos se justifican entre sí, pero no debe ser así. Yo te haré preguntas y tu me responderás, y si bien respondes pasarás la prueba
Pero Job después de una cuantas preguntas le dijo: Señor, reconozco que soy pecador, ¿Qué puedo responderte? Mejor callaré habla Tú, leámoslo…
JOB 40:1 Además respondió Jehová a Job, y dijo:
40:2 ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?
El que disputa con Dios, responda a esto.
40:3 Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:
40:4 He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé?
Mi mano pongo sobre mi boca.
40:5 Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar.
40:6 Respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:
40:7 Cíñete ahora como varón tus lomos;
Yo te preguntaré, y tú me responderás.
40:8 ¿Invalidarás tú también mi juicio?
¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?
40:9 ¿Tienes tú un brazo como el de Dios?
¿Y truenas con voz como la suya?
Por último Job le dice a Dios: yo se que todo lo puedes y que ni mis pensamientos puedo ocultar de Tí. Solo había oído de Ti, pero ahora te he visto bien claro, entonces me arrepiento, ¿Qué quiere decir con—me arrepiento—? Decirle a Dios, yo estaba equivocado, Tú eres el único que justifica al hombre, Tú eres el único que puedes culpar a otros, y no volveré a fallarte. “No lo vuelvo a hacer”. No enseñaré más, Tú serás el que me enseñe, estaré a tus plantas, estaré siempre humillado delante de Tí
JOB 42:1 Respondió Job a Jehová, y dijo:
42:2 Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
42:3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
42:4 Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.
42:5 De oídas te había oído;
Mas ahora mis ojos te ven.
42:6 Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza.
¿Cuántas de nosotras nos hemos auto-justificado cuando nos sucede alguna calamidad?
La Palabra de Dios nos dice:
No hay justo ni aun uno,
Romanos 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
3:11 No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios.
3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Ciertamente si no hay ningún justo y nadie que haga lo bueno, ¿Por qué nos sentimos tan justas y buenas entonces? Dios no quiere que nos sintamos justas ni buenas, sino que busquemos ser justificadas primero por Él y luego reconciliadas con Dios y ¿Qué es esto? Me preguntarán y espero no enredar la madeja:
Lo explicaré de manera sencilla, bueno, para mí es sencillo, si alguien tiene alguna pregunta hágala, interrumpa, pero considérese a sí misma, no a otros.
Bien, en…
Romanos 5 nos dice: leamos todas juntas
5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
5:6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
5:7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
5:10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su
Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
5:11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro
Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
5:13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.
5:14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
5:15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.
5:16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.
5:17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
5:18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
5:19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
5:20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
5:21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.
Este pasaje claramente nos dice que:
Primero: Dios muestra su amor al pecador—y todos somos pecadores—nadie queda excluido. ¿Cómo muestra su amor por el pecador? Bien lo muestra en que Dios envió a su Hijo Jesucristo para que muriera en la Cruz, por nuestro pecado, para salvación de nuestra alma. Murió la muerte más cruel, la de los criminales de su época, pero lo maravilloso es que fue por “todos” sin faltar ninguno, nadie, nadie; pero nadie, queda excluido. Juan 3:16 nos dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Segundo: Dios a través de Jesucristo nos justificó, es decir que nos hizo justos, no creamos que somos justos porque nosotros nos auto-justificamos, no, no, no, no seamos como Job, solamente Jesucristo nos puede justificar, y ya justificados
Tercero: Podemos ser reconciliados con Dios. ¿Qué es esto? Dirán pero yo no estoy, ni he estado peleada con Dios en toda mi vida, no es eso, sino que somos de naturaleza pecaminosa, o le sucede como a Job, no cree que le hemos faltado a Dios ni a nuestro prójimo ni aún a nosotras mismas, porque no hemos entendido lo siguiente:
a) El pecado: el pecado entró en el mundo por un hombre, Adán. Sí, por el pecado de Adán, rompimos relaciones celestiales con Dios, y nuestra naturaleza cambió;
b) El castigo para hombre es la muerte eterna: la naturaleza del hombre es divina primeramente, pues Dios nos hizo a su imagen y semejanza, luego carnal, pues habiendo comido del fruto prohibido del árbol del bien y del mal, murieron,
Génesis 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 2:17 “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
Génesis 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
¿Qué es esto? Dios les dijo que morirían si comían de ese árbol, y así lo hicieron, no vamos a ver aquí los motivos ni nada, sino que pecaron, “Desobedecieron a Dios”, y eso es el primer pecado, luego como habiendo comido del árbol prohibido sus genes cambiaron, y como la mujer pone medio número de cromosomas y el hombre la otra mitad, el hijo que tuvieron también era de naturaleza pecaminosa y divina, pero un hijo heredó (Abel) más genes de la naturaleza divina y (Caín) más genes de la naturaleza carnal, mortal, maligna, diabólica, pues mató a su hermano, la naturaleza pecaminosa corroe de envidia al ser humano. Hasta allí, creo que no hay cuestionamientos o ¿Sí?, así sucesivamente hemos sido heredados y seguimos heredando esa naturaleza pecaminosa, ¿Nosotras cual naturaleza heredamos? Nosotros queremos y nos queremos convencer de que es la de mayores genes buenos, pero no nos mintamos a nosotras, mismas porque eso también es pecado
c) El Don Divino de Dios para volver a restablecer relaciones con Él: así que para que el hombre volviera a tener relaciones cordiales espirituales con Dios, el mandó a su Hijo Unigénito Jesucristo que es Dios, porque Él mismo se humanó, para poder decirnos, “si se puede”, no es algo imposible—llevar una vida santificada delante de Dios si se puede—, a esto se llama justificación y con esta justificación está la reconciliación o sea reanudar nuestras relaciones perdidas con Dios volver a la naturaleza divina que perdimos y seguir una vida hacia la santificación para llegar a la vida eterna, podemos hacer un ejemplo burdo de esto: Ej. Es como si una de ustedes estuviera en un hospital en la sala de urgencias, está a punto de morir y necesita una transfusión. Yo les estoy diciendo, tengo la solución, encontré una persona que podría donar toda la sangre que haga falta. Acto seguido, dice: sí, que venga, quiero vivir. Luego pregunta ¿De quién es la sangre que me quieren poner? Le dice alguien “de Cristo y con esa sangre vas a poder obtener la naturaleza divina que has perdido” y empieza a quitarse la aguja por donde pasarán la sangre y empieza a correr por toda la sala de urgencias, en forma de risa… imagínese corriendo y diciendo “No, no, no, no quiero que me pongan la sangre de ese hombre”, prefiero morir. OK, está en usted morir o vivir, si ha entendido este mensaje, prepare su corazón para la Salvación eterna.
d) La Salvación es vida eterna: cuando nos hemos reconciliado con Dios y podemos comprender, no que hemos pecado—aunque dice: aún éramos débiles –sino que el pecado lo traemos desde el nacimiento, entonces ya no tenemos excusa para seguir pecando más. ¿Qué es esto? Simple y sencillamente, que si aceptamos el sacrificio que hizo Cristo por nosotros en la Cruz del Calvario, entonces eso nos guía al arrepentimiento ¿Qué es arrepentirse? Como Job, reconocer que estaba equivocado, que no era justo porque el dijera que lo es, sino porque Dios le tuvo que decir reconoce que no puedes contestar las preguntas, porque Yo soy más viejo que tú, Soy más poderoso que tú, Soy fuerte que tú, Soy amor, por eso vengo en este torbellino a decirte, no te justifiques más, “El único que justifica Soy Yo”. Por el único que puedes ser librado de la muerte eterna, Soy Yo. El único que puede darte el gozo de la salvación, Soy Yo. El único que puede darte la paz, Soy Yo. Porque te amo. El único que puede salvarte del pecado y de la muerte eterna Soy Yo y no hay otro Camino. Sólo Cristo.
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.
El rey David en el Salmo 32 nos dice: “32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
32:2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
32:3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
32:6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; etc.
Aquí nos habla claramente de la justicia sin obras, no necesitamos obras, las obras vienen por la fe, y no por nuestras propias fuerzas. Pero clamemos a Dios mientras podamos hallarlo, antes que sea demasiado tarde, hoy, hoy, hoy es el día
Hay que confesar a Dios nuestro pecado de ignorancia, de arrogancia, de orgullo, de soberbia, de incredulidad, pecados voluntarios que nos están condenando, ¿Cuál? Dirán con mucha razón, yo no tengo pecado, como decía Job; pero cuando Cristo venga en su Segunda Venida, Dios no le reconocerá y no hay más que dos caminos, el infierno y el cielo, ¿A dónde iremos? Y pregunto ¿Si en esta hora nos preguntaran, a dónde irá cuando muera? ¿Qué contestaría? Seguramente quiere ir al cielo, todos queremos ir, pero no fue esa la pregunta fue ¿A dónde iría si en este momento falleciera? ¿Al cielo o al infierno? Solamente hay dos lugares, el cielo y el infierno. Aunque hayamos hecho muchas buenas obras, y hayamos sido buenas con todas las personas, les hayamos dado de comer a muchos, hayamos hecho muchas limosnas, aunque paguemos nuestras indulgencias a la Iglesia, aunque oremos por nuestros hijos, aunque intercedamos por los pobres y desvalidos, aunque nos veamos a nosotras mismos justas como Job (Job 32:1), no tenemos excusa, ni justificación, si no es por Jesucristo, el Hijo del Dios que vive para siempre. ¿Por qué nos seguimos auto-justificando? ¿No somos de esas personas idólatras, que tenemos imágenes en nuestra casa con una veladora? ¿No somos de esas personas que damos un beso aquí y cuando volteamos murmuramos de las demás? ¿No somos de esas personas que tienen vicios ocultos, fumar, tomar, drogadicción, masturbaciones mentales, pensamientos destructivos para nuestro prójimo, relaciones sexuales ilícitas? ¿No somos de esas personas que tenemos una máscara cuando estamos en sociedad y sonreímos falsamente? ¿No somos de esas personas que estafamos a hurtadillas a otros? ¿No somos de esas personas que abusan de los pobres? Si ninguna se siente culpable de nada, Dios tenga misericordia pues dice La Escritura 1ª Juan 1:8-10: si decimos que no tenemos pecado nos engañamos a nosotros mismos, pero si confesamos nuestro pecado, Dios es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad
Santiago 4:17: si sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos, nos cuenta como pecado
Y ¿Cuál es la paga por el pecado?
Romanos 6:23: la paga del pecado es muerte eterna, pero el Don de Dios es vida eterna para todos aquellos que creen,
Porque el que no cree ya es condenado
Romanos 6:22: ya librados del pecado se espera que seamos siervos de Dios y el fruto que tengamos será para santificación y así obtendremos la vida eterna
¡Qué sencillo!
Quisiera hacer una invitación:
¿Hay alguien en esta hora que quiera entregar su vida a Cristo, y decirle me arrepiento de mi ignorancia, de arrogancia, de soberbia, de orgullo, de mentira, de hipocresía, de la vanidad de mi mente, de mi idolatría (dinero, vírgenes, santos, droga, alcohol, etc.) mi pecado porque no he obedecido en todo por ignorancia la Palabra de Dios, de que no sabía que era culpable porque heredé el pecado, y soy pecadora, simplemente por eso? ¿Tal vez no se siente pecadora? Ese convencimiento no lo doy yo sino El Espíritu Santo que debe hablar a sus conciencias.
No crea que la salvación es por obras, como le han ofrecido en la iglesia. No, la Salvación que Dios ofrece es gratuita, no se requiere pago alguno, pero tengamos cuidado del pecado—desobediencia—sí, si después, de haber oído que existe el pecado ya no hay excusa, podemos decir que el pecado es todo lo que su conciencia le dicta que está mal. Podemos decir, yo puedo decir que sí acepto a Jesucristo como mi Salvador personal, pero; después yo puedo hacer lo que yo quiera. No, no es posible así, eso es hipocresía, la hipocresía es pecado, y el pecado es muerte eterna ¿Quiere morir eternamente? Claro que no, no es posible seguir en el mundo de maldad en el que hemos vivido hasta ahora, es necesario, nacer de nuevo en espíritu, no en carne, y nacer en espíritu es empezar a reconocer a Dios como nuestro Padre Celestial, es reconocer a Jesús como Salvador, como hermano mayor ya que en El tenemos muchas promesas, es reconocer que la Biblia es inspirada por Dios y es una guía de fe y práctica, quiere decir que como aun no podemos comunicarnos abiertamente con El Padre, tenemos que hacer un puente con Jesucristo, que es el camino que debemos andar, y ¿Quién nos dirá si es el camino correcto? Su Espíritu Santo que nos guiará por medio de La Escritura al arrepentimiento, no al remordimiento de pecado, no, sino al arrepentimiento—no lo volveré a hacer más—el remordimiento siempre nos lleva a la autocompasión, a la auto-justificación, a la autosuficiencia, a la auto-condolencia, y también a la auto-condenación, porque no nos hemos arrepentido. Cuando uno se arrepiente es llevado a la humillación, a la súplica vehemente del perdón de Dios y del prójimo, no vuelve a hacer más pecado. ¿Cuáles son sus pecados? Visibles e invisibles, los que la gente ve, y los que la gente no ve, involuntarios y voluntarios, los que hacemos porque otros nos hacen que caigamos, y los que hacemos con pleno conocimiento de causa, como es el de haber conocido la verdad de Dios y no querer aceptarle como Salvador. Yo se que si leyeran más sus Biblias, encontrarían infinidad de cosas que son pecados, esos pecadillos que les llamamos pequeños “Las pequeñas zorras de los trigales”, pero que minan completamente nuestra existencia.
Oremos en silencio—mientras leemos— Salmo 51
Oración final
PASAJES DE APOYO:
Santiago 1:15: la concupiscencia engendra maldad, la maldad da a luz pecado, y el pecado consumado es muerte
1ª Juan 3:8-9: el que peca es del diablo, que peca desde el principio, por eso vino Cristo, los nacidos de Dios tienen una nueva naturaleza
¿Qué es pecar? Ofender/ prevaricar/ quebrantar la ley de Dios
Otras definiciones son: hacer maldad, transgredir la ley
¿Qué es pecado? es culpa, iniquidad, maldad, lo que es malo, una ofensa, prevaricación o transgresión. ¿Te sientes culpable? Entonces eres pecadora
Salmo 19:12 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Yo no lo puedo hacer
¡Líbrame, Señor de aquellos errores que no puedo ver! ¡Ten misericordia de mí oh Dios conforme a tus piedades, y borra mi maldad, límpiame de mi pecado!
Mi oración es que todos lleguen al conocimiento de la Gloria de Dios, y no quiero ser responsable de la sangre de ellos.
Gracia, Paz y Bendiciones en Cristo Jesús
Dra. Ana Murguía
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EL PECADO MORA EN NOSOTROS
AYUDANDO A LOS NECESITADOS
DRA. ANA MURGUIA
“Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.” Hechos 4:34-35
“Bendito sea Dios”, si una persona está en aflicción y bendice al Señor demuestra que su corazón no está abatido, que su espíritu y su alma han cobrado fuerzas para bendecirle en medio de la tribulación, demuestra que no está desesperada, sino que tiene esperanza en que todo tiene una solución. Esto es lo que debemos hacer los cristianos—alabar a Dios—en medio de la tristeza y la necesidad. La esperanza nuestra descansa en Dios en quien confiamos y nos ayuda en todas las pruebas de pérdida, de aflicción, de enfermedad, de males que nos rodean, y por si fuera poco nos hace caminar confiados y gozosos en este mundo.
Recuerdan la historia de Hechos de los Apóstoles capítulo 4 ¿Verdad?, teóricamente los discípulos estaban haciendo milagros y habían sanado a aquel hombre que había nacido cojo y que estaba sentado a la entrada de la puerta de la Iglesia llamada la Hermosa, y le dijo Pedro: no tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Luego pusieron a Pedro y a Juan en la cárcel, y les preguntaron ¿Con qué autoridad y en que nombre han sanado a éste hombre? Y Pedro lleno del Espíritu Santo, les dijo que en el nombre de Jesucristo de Nazaret ese hombre estaba enfrente de ellos sano, y después de un largo discurso en el cual les habló de los profetas, muchos creyeron en Cristo, y la multitud de los que habían creído eran—dice la Palabra de Dios—de un corazón y un alma; así que ninguno decía que lo que tenía era de él, sino que todas las cosas las tenían en común. ¡Qué cosa! Muchos han querido hacer un mundo así, en el que todos tengamos las cosas en común, pero no ha funcionado. A esto se llama comunismo, al menos no en nuestros países.
Por todo lo anterior no había necesitados entre los cristianos del primer siglo, porque todas sus propiedades y heredades o casas, las vendían y traían el precio de lo vendido delante de los apóstoles para que lo administraran y se repartía a todos ¿Por igual? No, eso es lo maravilloso, daban a todos “Según su necesidad”, aquí podemos decir que ni el socialismo, ni el comunismo tienen el mismo fin, ellos quieren que todos reciban lo mismo, y todos tengan un mismo estatus social y económico, pero los apóstoles no enseñaron eso sino que enseñaron dar a cada uno según su necesidad.
A manera de testimonio: hoy recibí la llamada de una hermana de nuestra Iglesia, que se dedica a ese ministerio de dar a los necesitados. Me dijo: hermana queremos decirle que tenemos el ministerio de socorro al necesitado, y sabemos que está pasando por momentos difíciles, queremos saber si su hermano está comiendo y si necesita algo. Me apresuré a contestarle y mi corazón se ensanchó en mi pecho, porque en estos momentos Dios nos alienta con estos ministerios y los hermanos son una ayuda tremenda para nosotros. Además, me dijo: hermana no dude en pedirnos lo que necesite, tenemos dinero para comprar medicamentos inclusive, o para el servicio médico, para estudios si son necesarios, o para lo que se le ofrezca, no dude en llamarnos decirnos, llámenos si necesita algo. Mi agradecimiento se hizo patente, y me sentí dichosa de tener hermanos en Cristo que se preocupan por nuestra necesidad. Hermanos míos, cuando nosotros tenemos algo que podemos poner al servicio de Dios, los hermanos que se encargan de un ministerio como este de misericordia—socorro al necesitado—es de bendición, tanto para los que dan la ayuda como a los que ayudan. “Bendito sea Dios”, porque en nuestra necesidad, podemos decir que “Él nos sostiene”.
Oremos para que Dios nos enseñe a ayudar al necesitado dependiendo de su necesidad
Dra. Ana Murguía
“Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.” Hechos 4:34-35
“Bendito sea Dios”, si una persona está en aflicción y bendice al Señor demuestra que su corazón no está abatido, que su espíritu y su alma han cobrado fuerzas para bendecirle en medio de la tribulación, demuestra que no está desesperada, sino que tiene esperanza en que todo tiene una solución. Esto es lo que debemos hacer los cristianos—alabar a Dios—en medio de la tristeza y la necesidad. La esperanza nuestra descansa en Dios en quien confiamos y nos ayuda en todas las pruebas de pérdida, de aflicción, de enfermedad, de males que nos rodean, y por si fuera poco nos hace caminar confiados y gozosos en este mundo.
Recuerdan la historia de Hechos de los Apóstoles capítulo 4 ¿Verdad?, teóricamente los discípulos estaban haciendo milagros y habían sanado a aquel hombre que había nacido cojo y que estaba sentado a la entrada de la puerta de la Iglesia llamada la Hermosa, y le dijo Pedro: no tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Luego pusieron a Pedro y a Juan en la cárcel, y les preguntaron ¿Con qué autoridad y en que nombre han sanado a éste hombre? Y Pedro lleno del Espíritu Santo, les dijo que en el nombre de Jesucristo de Nazaret ese hombre estaba enfrente de ellos sano, y después de un largo discurso en el cual les habló de los profetas, muchos creyeron en Cristo, y la multitud de los que habían creído eran—dice la Palabra de Dios—de un corazón y un alma; así que ninguno decía que lo que tenía era de él, sino que todas las cosas las tenían en común. ¡Qué cosa! Muchos han querido hacer un mundo así, en el que todos tengamos las cosas en común, pero no ha funcionado. A esto se llama comunismo, al menos no en nuestros países.
Por todo lo anterior no había necesitados entre los cristianos del primer siglo, porque todas sus propiedades y heredades o casas, las vendían y traían el precio de lo vendido delante de los apóstoles para que lo administraran y se repartía a todos ¿Por igual? No, eso es lo maravilloso, daban a todos “Según su necesidad”, aquí podemos decir que ni el socialismo, ni el comunismo tienen el mismo fin, ellos quieren que todos reciban lo mismo, y todos tengan un mismo estatus social y económico, pero los apóstoles no enseñaron eso sino que enseñaron dar a cada uno según su necesidad.
A manera de testimonio: hoy recibí la llamada de una hermana de nuestra Iglesia, que se dedica a ese ministerio de dar a los necesitados. Me dijo: hermana queremos decirle que tenemos el ministerio de socorro al necesitado, y sabemos que está pasando por momentos difíciles, queremos saber si su hermano está comiendo y si necesita algo. Me apresuré a contestarle y mi corazón se ensanchó en mi pecho, porque en estos momentos Dios nos alienta con estos ministerios y los hermanos son una ayuda tremenda para nosotros. Además, me dijo: hermana no dude en pedirnos lo que necesite, tenemos dinero para comprar medicamentos inclusive, o para el servicio médico, para estudios si son necesarios, o para lo que se le ofrezca, no dude en llamarnos decirnos, llámenos si necesita algo. Mi agradecimiento se hizo patente, y me sentí dichosa de tener hermanos en Cristo que se preocupan por nuestra necesidad. Hermanos míos, cuando nosotros tenemos algo que podemos poner al servicio de Dios, los hermanos que se encargan de un ministerio como este de misericordia—socorro al necesitado—es de bendición, tanto para los que dan la ayuda como a los que ayudan. “Bendito sea Dios”, porque en nuestra necesidad, podemos decir que “Él nos sostiene”.
Oremos para que Dios nos enseñe a ayudar al necesitado dependiendo de su necesidad
Dra. Ana Murguía
domingo, 13 de junio de 2010
DEVOCIONALES DE ESTUDIO BIBLICO
HAGAMOS HIJOS RECTOS Y PERFECTOS
(Preparados para buenas obras)
(Preparados para buenas obras)
Pasaje: Efesios 6:4 (Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor)
Texto clave: 2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Aquí en estos pasajes claramente nos habla de la crianza de los hijos. Para hacer hijos rectos y perfectos necesitamos instruirles en justicia, corregirles, redargüirles y principalmente enseñarles lo que es recto delante de Dios.
El número siete en teología se considera el número perfecto, así que La Palabra de Dios nos enseña siete pasos para hacer hijos rectos y perfectos:
- Enseñarles: amaestrar con reglas o preceptos, que sirva de experiencia y guía, dejar ver algo involuntariamente, habituarse a algo.
- Instruirles: Hacer presente algo para que se considere, procure o evite, advertir, prevenir, orientar.
- Corregirles: Enmendar lo errado, amonestar, reprender, señalar los errores,
- Guiarles: Ir delante mostrando el camino, dirigir el crecimiento, conducir, dejarse dirigir o llevar por otra persona.
- Criarles: Nutrir y alimentar al niño para desarrollarse, cuidar, formar.
- Gobernarles: Mandar con autoridad, guiar y dirigir, manejar a alguien, ejercer una fuerte influencia sobre él, conducirse según una norma, regla o idea.
- Proveerles: Preparar, reunir lo necesario para un fin, suministrar o facilitar lo necesario, dar o conferir una dignidad, recibir de alguien algo que este ha usado antes, dar a alguien heredades, posesiones.
Así, que los siguientes siete días podremos reflexionar sobre cada uno de estos pasos para hacer hijos rectos y perfectos (nótese que no dice tener, dice "hacer" hijos rectos y perfectos, Dios nos da los hijos para administrarlos y hacer de ellos buenos adoradores.
1º día
ENSEÑARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Tengo ciertamente un problema con la forma de decir que la enseñanza en nuestros días es por medio de la búsqueda de la experiencia, porque siempre ha sido esto, pero la enseñanza para mí es algo más que búsqueda de experiencias por mi misma, es la búsqueda de la sabiduría por medio de Dios.
En Proverbios 23:12 nos dice: Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría. ¿Qué es esto de aplica tu corazón a la enseñanza? Que sobre lo que ya has aprendido, sigas aprendiendo. Poner en práctica lo que se ha aprendido, eso también es enseñar.
A nuestros hijos les hace falta la experiencia que nosotros tenemos, de hecho en Deuteronomio 6:1-3 dice: "Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres". Todos estos versículos nos hablan de que cuando se enseña, se ponen en práctica las cosas que se aprenden, si nosotros no aprendemos, entonces no podemos enseñar, así es de sencillo, así de fácil.
Deuteronomio 6:4-7 dice: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Claramente nos dice la Palabra de Dios que debemos repetir nuestras experiencias a nuestros hijos para que no las repitan o bien para que sea su modo de vida, por eso nos dice que hablemos de estas experiencias en todo tiempo, lugar y situación o en cualquier oportunidad que tengamos, para que el hijo aprenda. De tal manera que cuando tu hijo pregunte: (Deuteronomio 6:20) Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? Tú puedas enseñarle todo con lujo de detalles.
Y nos dice Deuteronomio 4:9: Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos (nuestros nietos). Esto es realmente experiencia, y puedo preguntar ¿Qué nos ha dado la experiencia? Diríamos ¿enseñanza o sabiduría? ¿Qué nos ha dado la experiencia? Enseñar es pues lo que hemos aprendido puesto en práctica, sobre cualquier cosa que nos haya dejado experiencia y la sabiduría es el temor de Jehová y el conocimiento de Dios personalmente.
2º día
INSTRUIRLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. Esto quiere decir, comunicar sistemáticamente las ideas, enseñar, informar sobre algo, a nuestros hijos primero, hacer presente algo para que se considere, procure o evite, advertir, prevenir, orientar.
Aquí en 2ª Timoteo 3:16-17, nos hace ver con claridad que hay que informar a nuestros hijos lo que es bueno y lo que es malo delante de Dios, esto les hará que lo eviten o que lo hagan con conocimiento y les advertimos que prevenir es lo mejor. Esto es orientar a nuestros hijos, instruirlos en justicia.
Deuteronomio 11:19 dice: Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y también a los varones, mujeres, niños que viven en tu casa, y también nos dice que no solamente a nuestros hijos sino a los que están en nuestra casa, Deuteronomio 31:12 y... Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; que importante es esto que Dios nos manda hacer.
Porque Dios mismo nos dice he aquí ante ustedes pongo la bendición y la maldición, la bendición "si OBEDECES". Preguntémonos ¿Por qué entonces nuestros hijos son como espinas o aguijones incados en nuestra vida? Pues la respuesta está allí… no les hemos sabido instruir, no les podemos hacer que obedezcan, si no nos obedecen a nosotros ¿Obedecerán a Dios? ¿Así obedecimos nosotros a nuestros padres? ciertamente como nos ven que obedecemos ellos lo hacen. Los niños en nuestros días aprenden primero a decirnos "es que no es justo" "es que no quiero" "cuenta hasta diez" Santo Dios... ¿Qué les hemos enseñado a nuestros hijos? ¿Les habremos instruido en justicia?
En todo el libro de Proverbios encontramos que debemos obedecer primero nosotros, antes de instruir en sabiduría y en justicia a nuestros hijos. Dice la Palabra de Dios en el Salmo 78:5 Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos; así que debemos instruir a nuestros hijos sobre las cosas legales y justas. Que importante es que ellos entiendan que es lo legal y justo y que lo diferencien de lo que no lo es.
¿Cuántas veces en lugar de instruirlos en justicia, les dijimos que destruyeran a sus compañeros en la escuela diciéndoles ¡No te dejes!? ¿Cuántas veces hemos dicho a nuestros hijos, ¡Tú defiéndete!? Hemos alimentado a nuestros hijos con malos pensamientos, entonces ¿Qué nos sorprende que nuestros hijos sean como son? Nos hemos preguntado alguna vez ¿Ponemos en las mentes de nuestros hijos El Fruto Deleitoso del Espíritu Santo? ¿Hemos instruido a nuestros hijos realmente en justicia? ¿A nosotros nos instruyeron en justicia, nuestros padres?
También nos dice la Palabra de Dios que cuando el niño sea ya grande o mejor dicho viejo no se apartará de ese camino que nosotros le hemos enseñado y en el cual nosotros le hemos instruido (Proverbios 22:6) !Qué tremenda afirmación! Imaginamos que horrible sería el mundo si todos los hijos hicieran lo que sus padres les enseñan, pero no, y !qué bueno! porque Dios es misericordioso y bueno para con Sus hijos, y Él tiene misericordia de sus escogidos.
¿Qué camino les hemos enseñado a nuestros hijos? ¿Acaso la necedad? ¿Acaso la discordia? ¿Acaso la envidia? ¿El descontento? ¿La amargura? ¿El enojo? ¿La maledicencia? ¿La malicia? ¿Camino de perversidades? Dios tenga misericordia de nosotros, que somos insensatos y necios de corazón.
Instruir en Justicia es llevarlos a los pies de Cristo, ¿Les hemos enseñado a nuestros hijos el camino de Cristo? Si realmente les hemos enseñado el camino de Cristo y han llegado al conocimiento de Su Gracia Plena, entonces no debemos temer, pero si no… debemos tener cuidado de que no pase más tiempo y hablemos de Cristo a nuestros hijos, ya que la Palabra de Dios dice: Proverbios 22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.
Porque ciertamente la necedad está ligada al corazón del muchacho..., sí, siempre hemos tenido rebeldía cuando somos jóvenes, la necedad, la intolerancia para los padres, esto... dice la Palabra de Dios... es algo natural, ligada al corazón del muchacho, no se puede desprender fácilmente, sin embargo, todo viene de los pensamientos, dominan la razón y controlan el corazón y por consiguiente dan rienda suelta a las actitudes o acciones.
La Palabra de Dios dice también en Mateo 15:18-19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias, estas son las cosas que contaminan al hombre… Instruir a nuestros hijos es alimentar sus mentes con las cosas de Dios, de tal manera que salgan de su boca sean bendición, obediencia, sumisión, alegría, amor a Dios y a su prójimo.
3º día
CORREGIRLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
La segunda parte de este versículo de proverbios 22:15 dice: la vara de corrección alejará la necedad que está por naturaleza en el corazón del muchacho, no dice... que la vara de corrección alejará al muchacho de la necedad, sino que alejará la necedad... Nosotros ya nacemos con necedad en nuestro corazón, pero cuando dedicamos nuestros hijos a nuestro Dios y Padre Celestial entonces la naturaleza del corazón del hijo cambia de necedad a sabiduría y conocimiento de Dios.
Dice la Palabra de Dios también que si nosotros corregimos a nuestros hijos encontraremos descanso y alegría (Proverbios 29:17 "Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma"). Pero también nos dice que amar es corregir (Proverbios 13:24 "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige"). ¿Quién puede decir a mi nunca me corrigieron?
Corregir es una palabra muy fuerte, quiere decir que debemos enmendar lo errado, corregir lo equivocado, cosa tan difícil..., también es amonestar, reprender, señalar los errores a nuestros hijos, no a otras personas, difícil ¿no? !muy difícil!... porque debemos castigar pero no destruir.
La vara de corrección es como aquella del Salmo 23:4 … Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento, … pero algunos de nosotros destruimos a nuestros hijos, no les damos aliento, no los hacemos que descansen, no enmendamos o corregimos los errores de nuestros hijos con amor, sino con desaliento de tal manera que cuando son mayores están confundidos y no creen en nada, menos en nosotros y mucho menos en Dios.
Podremos preguntarnos ¿En que creen nuestros hijos? ¿Hemos sido de los que destruyen sus almas? Leamos Proverbios 22:15 otra vez, la vara de corrección, nos dice que castigarlo con vara lo alejará de la necedad, pero algunos de nosotros los hemos maltratado tanto que no corregimos a nuestro hijo para que no muera, sino que lo llevamos a la muerte misma, porque les damos latigazos, y los hacemos sangrar con saña hasta que mueren, destruimos su alma, no nos sorprenda entonces el comportamiento de nuestros hijos, de eso trata Proverbios 23:13 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. Y Proverbios 19:18-20 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo. El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males. Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez. No nos apresuremos pues, a destruir el alma de nuestros hijos. Que El Señor nos esté hablando realmente en nuestra intimidad.
Cuando rehusamos corregir a nuestros hijos entonces rehusamos a que Dios nos corrija, y ¿Cómo nos podemos ver a nosotros mismos sin la corrección de Dios? Castiga a tu hijo cuando aún hay esperanza, pero no lo destruyas..., no es cuando estés airado cuando le tienes que corregir, no, no, no, la Palabra de Dios nos instruye a que lo hagamos con amor y en el momento justo.
Proverbios 15:10 "La reconvención es molesta al que deja el camino; y el que aborrece la corrección morirá". No queremos que nuestros hijos mueran o ¿sí?, dice Proverbios 15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! Seamos de los que tienen una respuesta agradable en su boca, no destruyamos a nuestros hijos, no nos airemos ni los provoquemos a ira Efesios 6:4.
Proverbios 15:24 nos dice claramente: "El camino de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo". Siempre estemos dispuestos a que nuestros hijos vean hacia arriba, donde está Cristo sentado a la Diestra de Dios, para que se aparten de la muerte eterna.
Realmente deseo que Dios hable a nuestro corazón para hacer de nuestros hijos... hombres y mujeres justos y perfectos. Mateo 7:12 dice: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas". Debemos enseñar, instruir y corregir a nuestros hijos para que hagan con otros como quieran que otras personas hagan con ellos. Corregir es amonestar, reprender, pero sobretodo señalar sus errores y enmendar las equivocaciones de nuestros hijos. Ciertamente ¡Qué Dios no de Sabiduría de lo alto para hacerlo!
4º día
GUIARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Más allá de enseñar, instruir y corregir es Guiar, dirigir su crecimiento o llevar de la mano a nuestros hijos, Proverbios 22:6 "Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". Sí, realmente podemos estar seguros de que Dios, si por alguna tentación son desviados nuestros hijos, Él está al pendiente de que regresen al camino, Su camino, El Camino que es Cristo. Más allá de enseñar, instruir y corregir a nuestros hijos, debemos "guiarlos", llevarlos de la mano por dondequiera que vayan, hasta que ellos busquen primeramente el Reino de Dios y Su Justicia.
Eclesiastés 12:9-14 "Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios. Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad. Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre (OBEDECE--TEMER A DIOS Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS). Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
El guiar a los hijos es realmente no dejar que hagan lo que quieren, ni tampoco que ellos hagan lo que nosotros queremos, es dirigir su crecimiento, y dirigir su crecimiento en todos los aspectos de la vida, me preguntarán ¿Qué aspectos? Su crecimiento físico, su crecimiento intelectual, su crecimiento sentimental, su crecimiento económico, su crecimiento político, su crecimiento social, su crecimiento escolar, su crecimiento cultural, su crecimiento moral, su crecimiento psicológico, su crecimiento global, etc. Guiarlos es simplemente dejarles nuestro sello, que otros los alaben, que otros puedan decir que buenos padres tienen.
Dios dijo a Salomón "si tu andas como anduvo David tu padre, andando en integridad de corazón y equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos yo (Dios) afirmaré… tu reino…y no dejaré que tu reinado se acabe, se perpetuarán en el poder… parafraseando… "Obedece" David andaba en integridad de corazón y esto le valió para que Dios tuviera sus ojos puestos en la vida de sus hijos, aquí vemos que los hijos de padres justos, íntegros, son hijos que procuran andar en rectitud y perfección delante de Dios. ¿Seremos padres justos? ¿Nuestros hijos serán justos? David tuvo también otros hijos que no hicieron lo correcto delante de los ojos de Dios y su nombre fue borrado de la faz de la tierra.
Quiera Dios hacer de nosotros padres que den ejemplo a sus hijos y que nuestros hijos anden en integridad de corazón y justicia y sean como saetas en mano del valiente… (Salmo 127). Guiar pues es dirigir su crecimiento en todos los aspectos, no los dejemos que se guíen solos.
5º día
CRIARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Si es cierto que no podemos guiar a nuestros hijos, si no los criamos en amor y disciplina, también es cierto que cuando malcriamos a nuestros hijos son nuestra tristeza. Al criar a nuestros hijos les tenemos que alimentar y nutrir para ayudarle a su desarrollo, tenemos que cuidarlo, es decir que tenemos que formarlo, darle forma es algo que Dios tiene que hacer con nosotros sus hijos y para ello debe trabajar arduamente en nuestra vida, así tambien nosotros debemos trabajar por la formación de nuestros hijos.
La Palabra de Dios es sabia en cuanto a la crianza de los hijos, pues nos dice el Apóstol Pablo en su carta a los Efesios 6:4 "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor". ¿Nutriremos a nuestros hijos con violencia o con el Amor de Dios? ¿Nutrir a nuestros hijos es aumentar sus defensas, incrementar su salud, hacer hijos fuertes y saludables es lo que todos queremos, así que la alimentación es la base de la nutrición.
Cuando nosotros guiamos a nuestros hijos no hay necesidad de airarnos sino que lo corregimos, porque en sí la vara de corrección ya lleva el castigo y los vamos fortaleciendo en todo. Criar a nuestros hijos en disciplina es alimentar al niño de buenas cosas, para que se desarrolle tenemos que cuidar de el, en realidad a nuestro hijo tenemos que formarlo.
Cuando nosotros hacemos hijos iracundos, y cuando hacemos hijos enojones, fíjense que estoy diciendo que hacemos, No estoy diciendo que tenemos, porque Dios nos da los hijos para que los moldeemos mientras se puede hacer, dice la Palabra de Dios "mientras hay esperanza, coorrígelo", de tal manera que cuando sea mayor no tengamos de que avergonzarnos. Dios nos los dio a los hijos para ser mayordomos de su vida, no para que los formemos como nosotros, sino conforme a la sabiduría que Él mismo nos da según su beneplácito.
¿Se están dando cuenta que responsabilidad tan grande tenemos? Esto va para padres y madres, no nos culpemos los unos a los otros por los malos hábitos de nuestros hijos, y digamos "maldita herencia" realmente aquí, es formación no herencia, todo muchacho tiene como herencia la maldad "porque la maldad está en el corazón del muchacho" dice la Palabra de Dios... no culpemos a otros de su mal proceder.
Criarlos en disciplina y amonestación del Señor, eso nos manda, obedezcamos para que seamos felices y tengamos descanso. Colosenses 3:21 dice: "Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten".
¿Cuántas veces se han desalentado nuestros hijos por nuestra necedad? Los invito a preguntar a sus hijos, ¿Cuántas veces te has desalentado porque te he dicho que estudies lo que yo quiero y no lo que tu quieres? ¿Cuántas veces te has desalentado porque te he dicho que hagas lo que tú no quieres hacer, pero yo lo deseo? ¿Cuántas veces te he querido destruir porque tu quieres cosas diferentes que yo? ¿Cuántas veces he pensado mal de tí, cuando tu ni siquiera sabías de que hablaba? Y la lista puede ser interminable, hermanos, si solo preguntáramos a nuestros hijos ¿Cuántas veces he sido un necio? Nos sorprenderíamos de las respuestas.
Oremos porque Dios nos de sabiduría para la crianza de nuestros hijos, ahora que son chiquitos, ya jóvenes o ahora que son adultos. Oremos para que nos de sabiduría y humildad para decirles, sabes lo que he aprendido, que nunca es tarde para remediar la situación, en tanto hay vida hay esperanza. He aprendido que Dios tiene misericordia de todos nosotros y cada día nos enseña para enseñar a nuestros hijos.
Siempre he tratado de decir a mis hijas... "Sigo aprendiendo"... !Perdonenme! "No lo se todo", "No tengo tanta experiencia como te hice creer cuando aun eras niño", "solo soy una mujer con conocimiento de Dios, aunque más grande que tú pero niño en la forma de pensar pero no en la malicia, por eso cometí muchos errores". Dios perdone nuestra ignorancia, Dios pueda tener misericordia de nosotros y nos de paz.
Preguntémonos ¿Cómo debo criar a mis hijos? ¿Cómo debo comunicarles el amor de Cristo? ¿Qué puedo hacer con el conocimiento de Dios? Digamos a Dios, quiero que mis hijos se salven y que no se pierdan, sino que como yo puedan estar seguros de que pueden tener vida eterna. Criar es pues alimentar y nutrir a nuestros hijos para su desarrollo en todos los aspectos de la formación de su carácter. Nutramos a nuestros hijos de buenos alimentos, del alimento de vida... Cristo es el pan de vida.
6º día
GOBERNARLES O CONTROLARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
No dice que debemos controlar a nuestros hijos también, mandar con autoridad, guiar y dirigir, ejercer una fuerte influencia sobre él, conducirse según una norma, regla o idea. Que duro es cuando las personas nos critican porque no hemos sabido controlar a nuestros hijos en alguna reunión.
¿Qué tanto podemos influir en nuestros hijos para que nos obedezcan? ¿Hemos perdido el control de dirigir nuestro hogar? ¿Qué tan fuerte es nuestra influencia para hablar y mandar con autoridad a nuestros hijos? ¿Realmente dejamos que nuestros hijos se guíen por normas, reglas o ideas que hemos desarrollado en nuestro hogar? O simplemente les ordenamos que cumplan las reglas de la casa sin ninguna autoridad. ¿Cómo podremos decir que Cristo está en nuestro hogar si hemos perdido el control de nuestros hijos?
La palabra de Dios nos insta a que si queremos hablar de Cristo nosotros debemos ser ejemplo en nuestro hogar, dice en 1ª Timoteo 3:4-5 "...que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); dirán..., eso lo dice por los pastores, pero no.
Lo dice porque es necesario que todo aquel que tiene un ministerio o que solamente viene para adorar a Dios en su iglesia, ese tiene el deber de gobernar bien su casa, ¿Con qué autoridad queremos controlar a otros, diciendo tu has, o no hagas?, nosotros no podemos ser de testimonio para otros cuando los queremos controlar con nuestras palabras no con nuestros hechos, o tal vez pensemos que somos de buen testimonio, pero no, el mismo Señor Jesucristo nos enseño que debemos quitar la viga de nuestro ojo, antes de ver la paja del vecino, debemos ser de hechos limpios.
Es muy importante destacar que nuestro hablar y nuestro hacer deben ser congruentes, o sea que debemos conectar nuestro cerebro cuando hablamos, porque muchas veces hablamos insensateces que hacen que nuestros hechos no sean limpios, que nuestros hechos borren nuestras palabras, para esto hay un dicho que dice “Gritas tan fuerte lo que haces que no puedo oír lo que dices” esto nos dice realmente que nuestros hechos no están conectados con nuestro hablar, que nuestros hechos hablan más que nuestros dichos.
También en 1ª Timoteo 3:12 dice de "Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas". Dirán pero eso lo dice por los diáconos. No, les digo que no lo dice por los diáconos solamente, sino por todos los que tenemos un ministerio en una Iglesia Cristocéntrica, que sean adoradores de Cristo en espíritu y en verdad, todos tenemos esa responsabilidad de gobernar bien nuestro hogar.
Para poder gobernar a nuestros hijos hay que enseñarles las prioridades de nuestra vida. ¿Cuál es la prioridad en tú vida? Si no es Cristo entonces a tus hijos les esta gobernando mal. ¿Por qué tenemos gobiernos corruptos? Debemos enseñarles primero a Dios, dice Deuteronomio 6:4-7 "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes".
Quisiera pensar en ¿Qué sería del mundo si tuviésemos a Dios en primer lugar? Mantener en control es gobernar, mandar con autoridad y tener influencia en nuestros hijos es someterlos a sujeción. Controlar no es gobernar, solo mantener el control, o sea que nuestros hijos no se salgan del camino. Conducir a nuestros hijos con normas, reglas e ideales de Dios.
7º día
PROVEERLES O HEREDARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Cuando Dios nos da su provisión siempre nos da un hijo, nos dice Eclesiastés 5:11a Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. Si tenemos primero un hijo, y luego buscamos proveer, entonces estamos fuera del contexto de Dios, porque primero dice Su Palabra que nos da provisión y cuando aumentan los bienes, entonces aumentan los que los consumen, así que debemos estar en sintonía con Dios. No nos preocupemos si esto nos sucedió en el pasado, tuvimos primero un hijo y luego empezamos a trabajar o luego viene la provisión de Dios, porque Él a sus hijos no los deja solos.
Aprendamos de Abraham, primero tuvo posesiones y aunque tuvo un hijo con su esclava las provisiones y todo lo que había juntado fue para el primogénito de su mujer Sara, sí, cuando hubo tenido todo lo que Dios deseaba que heredara su hijo, le dio a Isaac, el cual heredó todo lo de su padre, luego Isaac tuvo dos hijos y el menor tomó la bendición o sea toda la herencia del mayor.
Jacob el menor, quien tuvo 12 hijos --los cuales por su pecado al vender a su hermano José a unos comerciantes de Egipto-- solo heredaron peregrinaje hacia la tierra prometida durante 40 años. José que fue víctima de los otros once así que le dejó una parte más que a sus hermanos. Y José heredó lo que tenía, o sea nada, porque estaba en tierra ajena y lo que había aprendido fue idolatría así que solo podía enseñarles era idolatría.
¿Qué provisión daremos a nuestros hijos? Solo el sustento diario, el comer, el vestir, los estudios, las diversiones ¿Qué herencia dejaremos a nuestros hijos? No lo sabemos, creo que esa es la respuesta, o bien una casa, un dinero, un fideicomiso, ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?
La Palabra de Dios dice en Eclesiastés 5:12 "Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. ¿Trabajamos para dejar a nuestros hijos herencia o para vivir al día? Sigamos leyendo allí en Eclesiastés 5:13-14 Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal; las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano. ¿Qué nos dice? ¿Guardamos y perdemos en malas inversiones? ¿Invertimos mal y luego tenemos que pagar por nuestro error? ¿De qué está hablando? De la herencia, sí, por nuestros malos manejos de los dineros, no podemos dar a nuestros hijos nada, y si dejamos algo siempre va a ser para discordia, y motivo de ruptura familiar. Heredemos en vida y conocimiento de Dios para vida eterna.
El Apóstol Pablo nos dice en 2ª Corintios 12:14 "He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos". No queramos prolongar nuestra herencia, cuando realmente tenemos mala entraña. Busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia. Amar a nuestros hijos es enseñarles, instruirles, corregirles, guiarles, criarles, gobernarles y sobretodo heredarles.
Dios nos dio como herencia a nuestros hijos (Salmo 127:3-5 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado, Cuando hablare con los enemigos en la puerta). Estamos hablando de que los hijos son una bendición para nosotros, pero debemos apreciarlos como esa bendición que viene de Dios, ¿Cómo son las flechas en manos de un valiente que sabe lanzar las flechas? ¿Cómo será un valiente que tiene su bolsa llena de flechas, las cuales dirige bien, y da en el blanco? ¿Qué daremos de herencia a nuestros hijos?
Dice Proverbios 13:22 "El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo. ¿Somos buenos? Entonces dejemos herencia a los hijos de nuestros hijos o sea a nuestros nietos, ¿Qué dejaremos? ¿La Palabra de Dios?, que vean en nosotros la obediencia al Padre Celestial, que vean en nosotros el amor de Dios, que vean en nosotros gozo por nuestra Salvación en Cristo Jesús, que vean la paz que Cristo da, que vean que soy bueno, bondadoso, que vean que tengo paciencia, que vean que tengo fe en Cristo Jesús, que vean que soy manso y humilde de corazón como Jesús, que vean que tengo dominio propio.
Hemos examinado siete pasos para la educación de los hijos, para hacer hijos rectos y perfectos delante de Dios, preparados para llevar fruto, el fruto deleitoso del Espíritu Santo, siete es el número perfecto, siete pasos que son básicos para la crianza de nuestros hijos; enseñarles, instruirles, corregirles, guiarles, criarles, gobernarles y heredarles. Dice Proverbios 19:14 "La casa y las riquezas son herencia de los padres; mas de Jehová la mujer prudente. ¿Les dejaremos riquezas y casas a nuestros hijos? Pueden ser de bendición, pero de mayor estima serán el buen nombre y la buena fama.
¡Qué Dios pueda iluminarnos íntimamente!, en Proverbios 22:1 nos dice "De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro". No importa las riquezas que acumulemos y las casas que dejemos como herencia material al nuestros hijos, lo que importa es que podamos heredar el buen nombre y la buena fama.
Al final de todo es que: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2ª Timoteo 3:16-17) Hagamos hijos rectos, perfectos delante de Dios, enteramente preparados para toda buena obra. Dejemos como herencia el Temor de Jehová que es el principio de la Sabiduría.
OREMOS POR NUESTROS HIJOS, PERO TAMBIEN POR LLEGAR A SER BUENOS PADRES
Dios les bendiga y haga prosperar Su Palabra en cada uno de nosotros. Amén
Dra. Ana Murguía.
Iglesia Bautista Peniel, Eagle Pass, Texas, 27 Junio 2010
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