HAGAMOS HIJOS RECTOS Y PERFECTOS
(Preparados para buenas obras)
(Preparados para buenas obras)
Pasaje: Efesios 6:4 (Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor)
Texto clave: 2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Aquí en estos pasajes claramente nos habla de la crianza de los hijos. Para hacer hijos rectos y perfectos necesitamos instruirles en justicia, corregirles, redargüirles y principalmente enseñarles lo que es recto delante de Dios.
El número siete en teología se considera el número perfecto, así que La Palabra de Dios nos enseña siete pasos para hacer hijos rectos y perfectos:
- Enseñarles: amaestrar con reglas o preceptos, que sirva de experiencia y guía, dejar ver algo involuntariamente, habituarse a algo.
- Instruirles: Hacer presente algo para que se considere, procure o evite, advertir, prevenir, orientar.
- Corregirles: Enmendar lo errado, amonestar, reprender, señalar los errores,
- Guiarles: Ir delante mostrando el camino, dirigir el crecimiento, conducir, dejarse dirigir o llevar por otra persona.
- Criarles: Nutrir y alimentar al niño para desarrollarse, cuidar, formar.
- Gobernarles: Mandar con autoridad, guiar y dirigir, manejar a alguien, ejercer una fuerte influencia sobre él, conducirse según una norma, regla o idea.
- Proveerles: Preparar, reunir lo necesario para un fin, suministrar o facilitar lo necesario, dar o conferir una dignidad, recibir de alguien algo que este ha usado antes, dar a alguien heredades, posesiones.
Así, que los siguientes siete días podremos reflexionar sobre cada uno de estos pasos para hacer hijos rectos y perfectos (nótese que no dice tener, dice "hacer" hijos rectos y perfectos, Dios nos da los hijos para administrarlos y hacer de ellos buenos adoradores.
1º día
ENSEÑARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Tengo ciertamente un problema con la forma de decir que la enseñanza en nuestros días es por medio de la búsqueda de la experiencia, porque siempre ha sido esto, pero la enseñanza para mí es algo más que búsqueda de experiencias por mi misma, es la búsqueda de la sabiduría por medio de Dios.
En Proverbios 23:12 nos dice: Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría. ¿Qué es esto de aplica tu corazón a la enseñanza? Que sobre lo que ya has aprendido, sigas aprendiendo. Poner en práctica lo que se ha aprendido, eso también es enseñar.
A nuestros hijos les hace falta la experiencia que nosotros tenemos, de hecho en Deuteronomio 6:1-3 dice: "Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres". Todos estos versículos nos hablan de que cuando se enseña, se ponen en práctica las cosas que se aprenden, si nosotros no aprendemos, entonces no podemos enseñar, así es de sencillo, así de fácil.
Deuteronomio 6:4-7 dice: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Claramente nos dice la Palabra de Dios que debemos repetir nuestras experiencias a nuestros hijos para que no las repitan o bien para que sea su modo de vida, por eso nos dice que hablemos de estas experiencias en todo tiempo, lugar y situación o en cualquier oportunidad que tengamos, para que el hijo aprenda. De tal manera que cuando tu hijo pregunte: (Deuteronomio 6:20) Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? Tú puedas enseñarle todo con lujo de detalles.
Y nos dice Deuteronomio 4:9: Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos (nuestros nietos). Esto es realmente experiencia, y puedo preguntar ¿Qué nos ha dado la experiencia? Diríamos ¿enseñanza o sabiduría? ¿Qué nos ha dado la experiencia? Enseñar es pues lo que hemos aprendido puesto en práctica, sobre cualquier cosa que nos haya dejado experiencia y la sabiduría es el temor de Jehová y el conocimiento de Dios personalmente.
2º día
INSTRUIRLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. Esto quiere decir, comunicar sistemáticamente las ideas, enseñar, informar sobre algo, a nuestros hijos primero, hacer presente algo para que se considere, procure o evite, advertir, prevenir, orientar.
Aquí en 2ª Timoteo 3:16-17, nos hace ver con claridad que hay que informar a nuestros hijos lo que es bueno y lo que es malo delante de Dios, esto les hará que lo eviten o que lo hagan con conocimiento y les advertimos que prevenir es lo mejor. Esto es orientar a nuestros hijos, instruirlos en justicia.
Deuteronomio 11:19 dice: Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y también a los varones, mujeres, niños que viven en tu casa, y también nos dice que no solamente a nuestros hijos sino a los que están en nuestra casa, Deuteronomio 31:12 y... Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; que importante es esto que Dios nos manda hacer.
Porque Dios mismo nos dice he aquí ante ustedes pongo la bendición y la maldición, la bendición "si OBEDECES". Preguntémonos ¿Por qué entonces nuestros hijos son como espinas o aguijones incados en nuestra vida? Pues la respuesta está allí… no les hemos sabido instruir, no les podemos hacer que obedezcan, si no nos obedecen a nosotros ¿Obedecerán a Dios? ¿Así obedecimos nosotros a nuestros padres? ciertamente como nos ven que obedecemos ellos lo hacen. Los niños en nuestros días aprenden primero a decirnos "es que no es justo" "es que no quiero" "cuenta hasta diez" Santo Dios... ¿Qué les hemos enseñado a nuestros hijos? ¿Les habremos instruido en justicia?
En todo el libro de Proverbios encontramos que debemos obedecer primero nosotros, antes de instruir en sabiduría y en justicia a nuestros hijos. Dice la Palabra de Dios en el Salmo 78:5 Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos; así que debemos instruir a nuestros hijos sobre las cosas legales y justas. Que importante es que ellos entiendan que es lo legal y justo y que lo diferencien de lo que no lo es.
¿Cuántas veces en lugar de instruirlos en justicia, les dijimos que destruyeran a sus compañeros en la escuela diciéndoles ¡No te dejes!? ¿Cuántas veces hemos dicho a nuestros hijos, ¡Tú defiéndete!? Hemos alimentado a nuestros hijos con malos pensamientos, entonces ¿Qué nos sorprende que nuestros hijos sean como son? Nos hemos preguntado alguna vez ¿Ponemos en las mentes de nuestros hijos El Fruto Deleitoso del Espíritu Santo? ¿Hemos instruido a nuestros hijos realmente en justicia? ¿A nosotros nos instruyeron en justicia, nuestros padres?
También nos dice la Palabra de Dios que cuando el niño sea ya grande o mejor dicho viejo no se apartará de ese camino que nosotros le hemos enseñado y en el cual nosotros le hemos instruido (Proverbios 22:6) !Qué tremenda afirmación! Imaginamos que horrible sería el mundo si todos los hijos hicieran lo que sus padres les enseñan, pero no, y !qué bueno! porque Dios es misericordioso y bueno para con Sus hijos, y Él tiene misericordia de sus escogidos.
¿Qué camino les hemos enseñado a nuestros hijos? ¿Acaso la necedad? ¿Acaso la discordia? ¿Acaso la envidia? ¿El descontento? ¿La amargura? ¿El enojo? ¿La maledicencia? ¿La malicia? ¿Camino de perversidades? Dios tenga misericordia de nosotros, que somos insensatos y necios de corazón.
Instruir en Justicia es llevarlos a los pies de Cristo, ¿Les hemos enseñado a nuestros hijos el camino de Cristo? Si realmente les hemos enseñado el camino de Cristo y han llegado al conocimiento de Su Gracia Plena, entonces no debemos temer, pero si no… debemos tener cuidado de que no pase más tiempo y hablemos de Cristo a nuestros hijos, ya que la Palabra de Dios dice: Proverbios 22:15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.
Porque ciertamente la necedad está ligada al corazón del muchacho..., sí, siempre hemos tenido rebeldía cuando somos jóvenes, la necedad, la intolerancia para los padres, esto... dice la Palabra de Dios... es algo natural, ligada al corazón del muchacho, no se puede desprender fácilmente, sin embargo, todo viene de los pensamientos, dominan la razón y controlan el corazón y por consiguiente dan rienda suelta a las actitudes o acciones.
La Palabra de Dios dice también en Mateo 15:18-19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias, estas son las cosas que contaminan al hombre… Instruir a nuestros hijos es alimentar sus mentes con las cosas de Dios, de tal manera que salgan de su boca sean bendición, obediencia, sumisión, alegría, amor a Dios y a su prójimo.
3º día
CORREGIRLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
La segunda parte de este versículo de proverbios 22:15 dice: la vara de corrección alejará la necedad que está por naturaleza en el corazón del muchacho, no dice... que la vara de corrección alejará al muchacho de la necedad, sino que alejará la necedad... Nosotros ya nacemos con necedad en nuestro corazón, pero cuando dedicamos nuestros hijos a nuestro Dios y Padre Celestial entonces la naturaleza del corazón del hijo cambia de necedad a sabiduría y conocimiento de Dios.
Dice la Palabra de Dios también que si nosotros corregimos a nuestros hijos encontraremos descanso y alegría (Proverbios 29:17 "Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma"). Pero también nos dice que amar es corregir (Proverbios 13:24 "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige"). ¿Quién puede decir a mi nunca me corrigieron?
Corregir es una palabra muy fuerte, quiere decir que debemos enmendar lo errado, corregir lo equivocado, cosa tan difícil..., también es amonestar, reprender, señalar los errores a nuestros hijos, no a otras personas, difícil ¿no? !muy difícil!... porque debemos castigar pero no destruir.
La vara de corrección es como aquella del Salmo 23:4 … Tu vara y Tu cayado me infundirán aliento, … pero algunos de nosotros destruimos a nuestros hijos, no les damos aliento, no los hacemos que descansen, no enmendamos o corregimos los errores de nuestros hijos con amor, sino con desaliento de tal manera que cuando son mayores están confundidos y no creen en nada, menos en nosotros y mucho menos en Dios.
Podremos preguntarnos ¿En que creen nuestros hijos? ¿Hemos sido de los que destruyen sus almas? Leamos Proverbios 22:15 otra vez, la vara de corrección, nos dice que castigarlo con vara lo alejará de la necedad, pero algunos de nosotros los hemos maltratado tanto que no corregimos a nuestro hijo para que no muera, sino que lo llevamos a la muerte misma, porque les damos latigazos, y los hacemos sangrar con saña hasta que mueren, destruimos su alma, no nos sorprenda entonces el comportamiento de nuestros hijos, de eso trata Proverbios 23:13 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. Y Proverbios 19:18-20 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo. El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males. Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez. No nos apresuremos pues, a destruir el alma de nuestros hijos. Que El Señor nos esté hablando realmente en nuestra intimidad.
Cuando rehusamos corregir a nuestros hijos entonces rehusamos a que Dios nos corrija, y ¿Cómo nos podemos ver a nosotros mismos sin la corrección de Dios? Castiga a tu hijo cuando aún hay esperanza, pero no lo destruyas..., no es cuando estés airado cuando le tienes que corregir, no, no, no, la Palabra de Dios nos instruye a que lo hagamos con amor y en el momento justo.
Proverbios 15:10 "La reconvención es molesta al que deja el camino; y el que aborrece la corrección morirá". No queremos que nuestros hijos mueran o ¿sí?, dice Proverbios 15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! Seamos de los que tienen una respuesta agradable en su boca, no destruyamos a nuestros hijos, no nos airemos ni los provoquemos a ira Efesios 6:4.
Proverbios 15:24 nos dice claramente: "El camino de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo". Siempre estemos dispuestos a que nuestros hijos vean hacia arriba, donde está Cristo sentado a la Diestra de Dios, para que se aparten de la muerte eterna.
Realmente deseo que Dios hable a nuestro corazón para hacer de nuestros hijos... hombres y mujeres justos y perfectos. Mateo 7:12 dice: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas". Debemos enseñar, instruir y corregir a nuestros hijos para que hagan con otros como quieran que otras personas hagan con ellos. Corregir es amonestar, reprender, pero sobretodo señalar sus errores y enmendar las equivocaciones de nuestros hijos. Ciertamente ¡Qué Dios no de Sabiduría de lo alto para hacerlo!
4º día
GUIARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Más allá de enseñar, instruir y corregir es Guiar, dirigir su crecimiento o llevar de la mano a nuestros hijos, Proverbios 22:6 "Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". Sí, realmente podemos estar seguros de que Dios, si por alguna tentación son desviados nuestros hijos, Él está al pendiente de que regresen al camino, Su camino, El Camino que es Cristo. Más allá de enseñar, instruir y corregir a nuestros hijos, debemos "guiarlos", llevarlos de la mano por dondequiera que vayan, hasta que ellos busquen primeramente el Reino de Dios y Su Justicia.
Eclesiastés 12:9-14 "Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios. Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad. Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre (OBEDECE--TEMER A DIOS Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS). Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
El guiar a los hijos es realmente no dejar que hagan lo que quieren, ni tampoco que ellos hagan lo que nosotros queremos, es dirigir su crecimiento, y dirigir su crecimiento en todos los aspectos de la vida, me preguntarán ¿Qué aspectos? Su crecimiento físico, su crecimiento intelectual, su crecimiento sentimental, su crecimiento económico, su crecimiento político, su crecimiento social, su crecimiento escolar, su crecimiento cultural, su crecimiento moral, su crecimiento psicológico, su crecimiento global, etc. Guiarlos es simplemente dejarles nuestro sello, que otros los alaben, que otros puedan decir que buenos padres tienen.
Dios dijo a Salomón "si tu andas como anduvo David tu padre, andando en integridad de corazón y equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos yo (Dios) afirmaré… tu reino…y no dejaré que tu reinado se acabe, se perpetuarán en el poder… parafraseando… "Obedece" David andaba en integridad de corazón y esto le valió para que Dios tuviera sus ojos puestos en la vida de sus hijos, aquí vemos que los hijos de padres justos, íntegros, son hijos que procuran andar en rectitud y perfección delante de Dios. ¿Seremos padres justos? ¿Nuestros hijos serán justos? David tuvo también otros hijos que no hicieron lo correcto delante de los ojos de Dios y su nombre fue borrado de la faz de la tierra.
Quiera Dios hacer de nosotros padres que den ejemplo a sus hijos y que nuestros hijos anden en integridad de corazón y justicia y sean como saetas en mano del valiente… (Salmo 127). Guiar pues es dirigir su crecimiento en todos los aspectos, no los dejemos que se guíen solos.
5º día
CRIARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Si es cierto que no podemos guiar a nuestros hijos, si no los criamos en amor y disciplina, también es cierto que cuando malcriamos a nuestros hijos son nuestra tristeza. Al criar a nuestros hijos les tenemos que alimentar y nutrir para ayudarle a su desarrollo, tenemos que cuidarlo, es decir que tenemos que formarlo, darle forma es algo que Dios tiene que hacer con nosotros sus hijos y para ello debe trabajar arduamente en nuestra vida, así tambien nosotros debemos trabajar por la formación de nuestros hijos.
La Palabra de Dios es sabia en cuanto a la crianza de los hijos, pues nos dice el Apóstol Pablo en su carta a los Efesios 6:4 "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor". ¿Nutriremos a nuestros hijos con violencia o con el Amor de Dios? ¿Nutrir a nuestros hijos es aumentar sus defensas, incrementar su salud, hacer hijos fuertes y saludables es lo que todos queremos, así que la alimentación es la base de la nutrición.
Cuando nosotros guiamos a nuestros hijos no hay necesidad de airarnos sino que lo corregimos, porque en sí la vara de corrección ya lleva el castigo y los vamos fortaleciendo en todo. Criar a nuestros hijos en disciplina es alimentar al niño de buenas cosas, para que se desarrolle tenemos que cuidar de el, en realidad a nuestro hijo tenemos que formarlo.
Cuando nosotros hacemos hijos iracundos, y cuando hacemos hijos enojones, fíjense que estoy diciendo que hacemos, No estoy diciendo que tenemos, porque Dios nos da los hijos para que los moldeemos mientras se puede hacer, dice la Palabra de Dios "mientras hay esperanza, coorrígelo", de tal manera que cuando sea mayor no tengamos de que avergonzarnos. Dios nos los dio a los hijos para ser mayordomos de su vida, no para que los formemos como nosotros, sino conforme a la sabiduría que Él mismo nos da según su beneplácito.
¿Se están dando cuenta que responsabilidad tan grande tenemos? Esto va para padres y madres, no nos culpemos los unos a los otros por los malos hábitos de nuestros hijos, y digamos "maldita herencia" realmente aquí, es formación no herencia, todo muchacho tiene como herencia la maldad "porque la maldad está en el corazón del muchacho" dice la Palabra de Dios... no culpemos a otros de su mal proceder.
Criarlos en disciplina y amonestación del Señor, eso nos manda, obedezcamos para que seamos felices y tengamos descanso. Colosenses 3:21 dice: "Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten".
¿Cuántas veces se han desalentado nuestros hijos por nuestra necedad? Los invito a preguntar a sus hijos, ¿Cuántas veces te has desalentado porque te he dicho que estudies lo que yo quiero y no lo que tu quieres? ¿Cuántas veces te has desalentado porque te he dicho que hagas lo que tú no quieres hacer, pero yo lo deseo? ¿Cuántas veces te he querido destruir porque tu quieres cosas diferentes que yo? ¿Cuántas veces he pensado mal de tí, cuando tu ni siquiera sabías de que hablaba? Y la lista puede ser interminable, hermanos, si solo preguntáramos a nuestros hijos ¿Cuántas veces he sido un necio? Nos sorprenderíamos de las respuestas.
Oremos porque Dios nos de sabiduría para la crianza de nuestros hijos, ahora que son chiquitos, ya jóvenes o ahora que son adultos. Oremos para que nos de sabiduría y humildad para decirles, sabes lo que he aprendido, que nunca es tarde para remediar la situación, en tanto hay vida hay esperanza. He aprendido que Dios tiene misericordia de todos nosotros y cada día nos enseña para enseñar a nuestros hijos.
Siempre he tratado de decir a mis hijas... "Sigo aprendiendo"... !Perdonenme! "No lo se todo", "No tengo tanta experiencia como te hice creer cuando aun eras niño", "solo soy una mujer con conocimiento de Dios, aunque más grande que tú pero niño en la forma de pensar pero no en la malicia, por eso cometí muchos errores". Dios perdone nuestra ignorancia, Dios pueda tener misericordia de nosotros y nos de paz.
Preguntémonos ¿Cómo debo criar a mis hijos? ¿Cómo debo comunicarles el amor de Cristo? ¿Qué puedo hacer con el conocimiento de Dios? Digamos a Dios, quiero que mis hijos se salven y que no se pierdan, sino que como yo puedan estar seguros de que pueden tener vida eterna. Criar es pues alimentar y nutrir a nuestros hijos para su desarrollo en todos los aspectos de la formación de su carácter. Nutramos a nuestros hijos de buenos alimentos, del alimento de vida... Cristo es el pan de vida.
6º día
GOBERNARLES O CONTROLARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
No dice que debemos controlar a nuestros hijos también, mandar con autoridad, guiar y dirigir, ejercer una fuerte influencia sobre él, conducirse según una norma, regla o idea. Que duro es cuando las personas nos critican porque no hemos sabido controlar a nuestros hijos en alguna reunión.
¿Qué tanto podemos influir en nuestros hijos para que nos obedezcan? ¿Hemos perdido el control de dirigir nuestro hogar? ¿Qué tan fuerte es nuestra influencia para hablar y mandar con autoridad a nuestros hijos? ¿Realmente dejamos que nuestros hijos se guíen por normas, reglas o ideas que hemos desarrollado en nuestro hogar? O simplemente les ordenamos que cumplan las reglas de la casa sin ninguna autoridad. ¿Cómo podremos decir que Cristo está en nuestro hogar si hemos perdido el control de nuestros hijos?
La palabra de Dios nos insta a que si queremos hablar de Cristo nosotros debemos ser ejemplo en nuestro hogar, dice en 1ª Timoteo 3:4-5 "...que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); dirán..., eso lo dice por los pastores, pero no.
Lo dice porque es necesario que todo aquel que tiene un ministerio o que solamente viene para adorar a Dios en su iglesia, ese tiene el deber de gobernar bien su casa, ¿Con qué autoridad queremos controlar a otros, diciendo tu has, o no hagas?, nosotros no podemos ser de testimonio para otros cuando los queremos controlar con nuestras palabras no con nuestros hechos, o tal vez pensemos que somos de buen testimonio, pero no, el mismo Señor Jesucristo nos enseño que debemos quitar la viga de nuestro ojo, antes de ver la paja del vecino, debemos ser de hechos limpios.
Es muy importante destacar que nuestro hablar y nuestro hacer deben ser congruentes, o sea que debemos conectar nuestro cerebro cuando hablamos, porque muchas veces hablamos insensateces que hacen que nuestros hechos no sean limpios, que nuestros hechos borren nuestras palabras, para esto hay un dicho que dice “Gritas tan fuerte lo que haces que no puedo oír lo que dices” esto nos dice realmente que nuestros hechos no están conectados con nuestro hablar, que nuestros hechos hablan más que nuestros dichos.
También en 1ª Timoteo 3:12 dice de "Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas". Dirán pero eso lo dice por los diáconos. No, les digo que no lo dice por los diáconos solamente, sino por todos los que tenemos un ministerio en una Iglesia Cristocéntrica, que sean adoradores de Cristo en espíritu y en verdad, todos tenemos esa responsabilidad de gobernar bien nuestro hogar.
Para poder gobernar a nuestros hijos hay que enseñarles las prioridades de nuestra vida. ¿Cuál es la prioridad en tú vida? Si no es Cristo entonces a tus hijos les esta gobernando mal. ¿Por qué tenemos gobiernos corruptos? Debemos enseñarles primero a Dios, dice Deuteronomio 6:4-7 "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes".
Quisiera pensar en ¿Qué sería del mundo si tuviésemos a Dios en primer lugar? Mantener en control es gobernar, mandar con autoridad y tener influencia en nuestros hijos es someterlos a sujeción. Controlar no es gobernar, solo mantener el control, o sea que nuestros hijos no se salgan del camino. Conducir a nuestros hijos con normas, reglas e ideales de Dios.
7º día
PROVEERLES O HEREDARLES
2ª Timoteo 3:16-17 (Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra)
Cuando Dios nos da su provisión siempre nos da un hijo, nos dice Eclesiastés 5:11a Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. Si tenemos primero un hijo, y luego buscamos proveer, entonces estamos fuera del contexto de Dios, porque primero dice Su Palabra que nos da provisión y cuando aumentan los bienes, entonces aumentan los que los consumen, así que debemos estar en sintonía con Dios. No nos preocupemos si esto nos sucedió en el pasado, tuvimos primero un hijo y luego empezamos a trabajar o luego viene la provisión de Dios, porque Él a sus hijos no los deja solos.
Aprendamos de Abraham, primero tuvo posesiones y aunque tuvo un hijo con su esclava las provisiones y todo lo que había juntado fue para el primogénito de su mujer Sara, sí, cuando hubo tenido todo lo que Dios deseaba que heredara su hijo, le dio a Isaac, el cual heredó todo lo de su padre, luego Isaac tuvo dos hijos y el menor tomó la bendición o sea toda la herencia del mayor.
Jacob el menor, quien tuvo 12 hijos --los cuales por su pecado al vender a su hermano José a unos comerciantes de Egipto-- solo heredaron peregrinaje hacia la tierra prometida durante 40 años. José que fue víctima de los otros once así que le dejó una parte más que a sus hermanos. Y José heredó lo que tenía, o sea nada, porque estaba en tierra ajena y lo que había aprendido fue idolatría así que solo podía enseñarles era idolatría.
¿Qué provisión daremos a nuestros hijos? Solo el sustento diario, el comer, el vestir, los estudios, las diversiones ¿Qué herencia dejaremos a nuestros hijos? No lo sabemos, creo que esa es la respuesta, o bien una casa, un dinero, un fideicomiso, ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?
La Palabra de Dios dice en Eclesiastés 5:12 "Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. ¿Trabajamos para dejar a nuestros hijos herencia o para vivir al día? Sigamos leyendo allí en Eclesiastés 5:13-14 Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal; las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano. ¿Qué nos dice? ¿Guardamos y perdemos en malas inversiones? ¿Invertimos mal y luego tenemos que pagar por nuestro error? ¿De qué está hablando? De la herencia, sí, por nuestros malos manejos de los dineros, no podemos dar a nuestros hijos nada, y si dejamos algo siempre va a ser para discordia, y motivo de ruptura familiar. Heredemos en vida y conocimiento de Dios para vida eterna.
El Apóstol Pablo nos dice en 2ª Corintios 12:14 "He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos". No queramos prolongar nuestra herencia, cuando realmente tenemos mala entraña. Busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia. Amar a nuestros hijos es enseñarles, instruirles, corregirles, guiarles, criarles, gobernarles y sobretodo heredarles.
Dios nos dio como herencia a nuestros hijos (Salmo 127:3-5 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado, Cuando hablare con los enemigos en la puerta). Estamos hablando de que los hijos son una bendición para nosotros, pero debemos apreciarlos como esa bendición que viene de Dios, ¿Cómo son las flechas en manos de un valiente que sabe lanzar las flechas? ¿Cómo será un valiente que tiene su bolsa llena de flechas, las cuales dirige bien, y da en el blanco? ¿Qué daremos de herencia a nuestros hijos?
Dice Proverbios 13:22 "El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo. ¿Somos buenos? Entonces dejemos herencia a los hijos de nuestros hijos o sea a nuestros nietos, ¿Qué dejaremos? ¿La Palabra de Dios?, que vean en nosotros la obediencia al Padre Celestial, que vean en nosotros el amor de Dios, que vean en nosotros gozo por nuestra Salvación en Cristo Jesús, que vean la paz que Cristo da, que vean que soy bueno, bondadoso, que vean que tengo paciencia, que vean que tengo fe en Cristo Jesús, que vean que soy manso y humilde de corazón como Jesús, que vean que tengo dominio propio.
Hemos examinado siete pasos para la educación de los hijos, para hacer hijos rectos y perfectos delante de Dios, preparados para llevar fruto, el fruto deleitoso del Espíritu Santo, siete es el número perfecto, siete pasos que son básicos para la crianza de nuestros hijos; enseñarles, instruirles, corregirles, guiarles, criarles, gobernarles y heredarles. Dice Proverbios 19:14 "La casa y las riquezas son herencia de los padres; mas de Jehová la mujer prudente. ¿Les dejaremos riquezas y casas a nuestros hijos? Pueden ser de bendición, pero de mayor estima serán el buen nombre y la buena fama.
¡Qué Dios pueda iluminarnos íntimamente!, en Proverbios 22:1 nos dice "De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro". No importa las riquezas que acumulemos y las casas que dejemos como herencia material al nuestros hijos, lo que importa es que podamos heredar el buen nombre y la buena fama.
Al final de todo es que: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2ª Timoteo 3:16-17) Hagamos hijos rectos, perfectos delante de Dios, enteramente preparados para toda buena obra. Dejemos como herencia el Temor de Jehová que es el principio de la Sabiduría.
OREMOS POR NUESTROS HIJOS, PERO TAMBIEN POR LLEGAR A SER BUENOS PADRES
Dios les bendiga y haga prosperar Su Palabra en cada uno de nosotros. Amén
Dra. Ana Murguía.
Iglesia Bautista Peniel, Eagle Pass, Texas, 27 Junio 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario